Los modelos de “muñecos renacidos” son muy parecidos a los bebés verdaderos, pues su pecho sube y baja, como si estuviera respirando, y lo más extraño es que cuando uno se acerca a ellos puede oír leves latidos, similares a los del corazón. Estas figurillas surgieron en Estados Unidos, desde donde se generó una marea de coleccionistas que se extendió luego a otros países, principalmente a Gran Bretaña y Australia.