Las autoridades educativas en el este de China anunciaron que habían descubierto a un grupo que utilizó transmisores y receptores de radio de alta tecnología para ayudar a varios estudiantes a hacer trampas en los exámenes nacionales de ingreso a la universidad.
El grupo está integrado, al menos, por 33 personas, entre las que se incluyen nueve estudiantes graduados de enseñanza secundaria de segundo ciclo que hicieron los exámenes el mes pasado y que respondieron a las preguntas mediante información obtenida a través de internet y las radios, según revelaron funcionarios de la provincia oriental de Zhejiang.
El fraude fue descubierto cuando un vehículo de vigilancia interceptó las transmisiones de radio cerca de la escuela secundaria número uno de Yongkang, donde estaban teniendo lugar los exámenes, informó en su edición de hoy domingo el diario local "City Express News", con sede en Zhejiang.
La policía detuvo a 15 personas en un cibercafé situado al otro lado del río de donde estaba situada la escuela, mientras el resto de implicados fueron capturados en otras dos operaciones.
Los detenidos admitieron presuntamente que habían transmitido las respuestas de la prueba a los estudiantes que estaban participando en el examen. Los sospechosos que les facilitaban la información fuera del lugar del examen eran los padres o familiares de los nueve alumnos, que se cree que utilizaron pequeños auriculares en el fraude.
Tres estudiantes universitarios de la ciudad de Yongkang también están siendo investigados por ofrecer supuestamente respuestas de la prueba mediante internet desde la provincia suroccidental china de Guizhou.
Uno de los estudiantes de apellido Xu dijo haber oído que se podían recibir las respuestas mediante el pago de entre 12.000 y 16.000 yuanes (de 1.740 a 2.320 dólares). Xu también está acusado de haber pagado 1.600 yuanes para obtener el sistema de comunicación especialmente diseñado para cometer el fraude, que incluía un transmisor, un receptor, un auricular e intercomunciadores inalámbricos.
Xu supuestamente confesó que utilizó el dispositivo en la primera prueba de lengua chino, pero no lo hizo en la posterior de matemáticas porque había oído que alguien había sido descubierto al hacer trampas.
Según las reglas de la prueba nacional de entrada a la universidad, los participantes en el examen que cometen algún tipo de fraude tienen prohibido el ingreso a la universidad durante un período de dos años. Las normativas en Zhejiang requieren que los casos de fraude queden registrados para siempre en las fichas de los estudiantes, lo que podría afectar a sus futuros expedientes.
Un récord de 10,5 millones de estudiantes chinos hicieron este año el examen nacional de ingreso a la universidad, y se estima que cerca de la mitad conseguirá una plaza en los centros educativos superiores del país. Fin