La Fundación de Niños de China ha puesto en marcha un proyecto para ofrecer mejores condiciones de educación a los niños de los campesinos chinos que se trasladan a trabajar a las ciudades.
Lanzado el viernes bajo el nombre de "Luz del Sol", el programa ofrecerá sus donaciones a 15 escuelas para los niños de este grupo poblacional en las grandes ciudades china s, incluidas Beijing, Shanghai y Guangzhou, con el fin de construir bibliotecas y adquirir computadores y proyectores. Asimismo, el plan contempla la invitación a expertos y personalidades famosas a dar conferencias, según un funcionario de la fundación.
El continuo proceso de migración de obreros que buscan mejores ingresos en las ciudades ha elevado la población de niños campesinos en éstas a unos 20 millones. Sin embargo, pese a que las escuelas públicas han sido autorizadas por la administración para dar cabida a los hijos de los migrantes, en la mayoría de los casos éstos no cuentan con el dinero suficiente para registrarlos y mantenerlos allí.
Por lo tanto, varios terminan estudiando en escuelas provisionales que no son reconocidas por el gobierno.
En China, los 200 millones de obreros campesinos constituyen una importante fuerza de mano de obra. No obstante, generalmente deben de enfrentarse a problemas como atrasos en los pagos, baja o nula compensación por accidentes laborales, carencia de seguros médicos, y dificultades para la educación de sus hijos.