Una información de 《New Scientist》 de Gran Bretaña preguntó: ¿Cómo terminará la vida de la Tierra? Obviamente, ningún científico puede dar una respuesta exacta al respecto. No obstante, dos investigaciones recientes muestran que después de 5.000 millones de años puede que ocurra una colisión de la Tierra con Mercurio o Marte, que alterará el orden normal del sistema solar y destruirá a todas las vidas terrestres. Esto ocurrirá antes de que el Sol entre en la etapa de muerte en que se infle y evolucione en una estrella gigante roja que caliente las estrellas errantes de su alrededor.
Esta hipótesis ha suscitado un gran interés entre los astrónomos, pues esta investigación atañe a diversas estrellas errantes del sistema solar. Un error en la observación de estos planetas, por muy menudo que sea, podrá generar en el futuro un desastre de incertidumbre colosal. Por eso, los astrónomos sólo pueden confirmar la estabilidad del sistema solar dentro de los próximos 40 millones de años. Si bien nadie ha indicado qué ocurrirá a la larga con el sistema solar, la actual prueba simulada traza su posible cambio venidero de grosso modo. La experimentación revela que en los próximos 5.000 millones de años, la probabilidad de la alteración de la órbita del Mercurio es del 1-2%. Esta anormalidad será suficiente para sacudir la estructura interna global del sistema solar y causará un encuentro fatal de la Tierra con Mercurio o Marte, arruinando todas sus vidas.
Gregory Laughlin, uno de los cooperadores de este proyecto e investigador de la escuela de Santa Cruz, subordinada a la Universidad de California de Estado Unidos, expresó: “Si la órbita surge desviación, por ejemplo, la Tierra choca con el Marte, todas las vidas terrestres serán eliminadas enseguida. En los próximos 1000 años, la temperatura de la Tierra subirá y alcanzará la de la superficie de la estrella gigante roja.”
Conforme a la prueba simulada de Laughlin, es muy posible que la Tierra choque con Mercurio o Marte, “planetas vagabundos”, y la gente comprenda con claridad qué desastre representaría dicha colisión. Muchos científicos sostienen que en la etapa inicial del sistema solar, la colisión de una estrella de tamaño similar al de Marte con la Tierra dio origen a la formación final de parte de los restos de ésta en la luna. Más aún, Laughlin expone que después del choque, la temperatura de la Tierra se elevará hasta varios miles de grados centígrados y su superficie se hundirá en un mar de lavas. Sin embargo, la investigación testimonia que la probabilidad de una aparición de un desastre en el sistema solar es muy baja. En cambio, la probabilidad de que en los próximos 5.000 millones de años este sistema siga funcionando en orden, igual que el movimiento del reloj, llega al 98-99%.