| spanish.china.org.cn | 23. 09. 2026 | Editor:Eva Yu | ![]() |
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Buscando más "diplomáticos citidianos" entre China y EE. UU.
¿Cómo pueden una taza de té de burbujas o un trozo de pollo frito influir en los lazos entre los pueblos de China y EE. UU.? Quizá quienes hacen cola tengan la respuesta. A pesar de los vaivenes, la conexión entre los pueblos sigue siendo una fuerza profunda que sustenta las relaciones entre estos dos grandes países.
Un artículo de Associated Press informaba recientemente de que los clientes chinos hicieron cola bajo la lluvia cuando la cadena estadounidense de comida rápida Church’s Texas Chicken abrió su primer local en Shanghai en agosto, mientras que los clientes estadounidenses esperaron bajo el frío para probar el helado cremoso cuando la cadena china de té de burbujas Mixue abrió sus puertas en Nueva York el año pasado. El artículo sostenía que las hamburguesas, el pollo frito y el té de burbujas se están convirtiendo en puentes culturales bidireccionales entre China y EE. UU.
¿Cómo puede una taza de té de burbujas o un trozo de pollo frito influir en los lazos entre los pueblos de dos grandes potencias? La comida es un “diplomático cotidiano”: no necesita traducción ni lleva ninguna etiqueta ideológica, pero es capaz de llegar directamente al corazón. Cuando los jóvenes estadounidenses publican fotos de té de burbujas chino en las redes sociales, y los consumidores chinos disfrutan del pollo frito al estilo estadounidense como un capricho, están interactuando con algo más que simples productos. También están experimentando los estilos de vida y los símbolos culturales que hay detrás de ellos. Las largas colas en los locales de Popeyes y Five Guys en China, junto con la apertura de marcas chinas como Heytea, Mixue y Naisnow en Nueva York, reflejan el deseo de los ciudadanos de ambos países de acercarse y comprenderse mejor a través de los encuentros cotidianos con la comida y la cultura del otro.
Ya se trate de marcas estadounidenses de comida rápida que echan raíces en China o de marcas chinas de té y bebidas que prosperan en EE. UU., estos acontecimientos apuntan a un creciente margen para una cooperación mutuamente beneficiosa entre China y EE. UU.
Church's Texas Chicken tiene previsto abrir más de 600 restaurantes en China en los próximos años, y Wendy's, una de las principales cadenas de hamburgueserías de EE. UU., planea abrir hasta 1000 restaurantes en China durante la próxima década. Mientras tanto, las marcas chinas de alimentación y bebidas también están penetrando en el mercado estadounidense. La disposición de las empresas chinas y estadounidenses a invertir dinero real en los mercados de la otra parte demuestra que confían en los consumidores locales, ven sólidas perspectivas de crecimiento del mercado y esperan profundizar aún más los lazos económicos y comerciales entre ambos países.
La esperanza de la relación entre China y EE. UU. reside en la gente, su base se asienta en los vínculos entre la población, su futuro depende de la juventud y su vitalidad proviene de los intercambios a nivel subnacional. La iniciativa del líder chino de invitar a 50 000 jóvenes estadounidenses a China en un plazo de cinco años para participar en intercambios y estudios alcanzó su objetivo dos años y medio antes de lo previsto, y los jóvenes de ambos países se están convirtiendo cada vez más en una fuerza motriz de la amistad entre China y EE. UU. Se han celebrado con éxito eventos como los Intercambios Deportivos Juveniles China-EE. UU. y el Diálogo de Liderazgo Juvenil “Flying Tigers”.
Labubu hizo acto de presencia en la ceremonia inaugural del Mundial de la FIFA, organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México; la película de animación china All Wishes Come True tuvo un estreno en cines norteamericanos de gran repercusión y recibió una acogida entusiasta; la tendencia “Becoming Chinese” ha ganado popularidad entre los jóvenes estadounidenses en las redes sociales; y los jóvenes de China y Estados Unidos han intercambiado impresiones en línea sobre su vida cotidiana, lo que les ha permitido comprenderse mejor.
A pesar de los altibajos, las corrientes positivas en los intercambios entre los pueblos de China y EE. UU. han seguido fluyendo. La conexión entre los pueblos sigue siendo una fuerza fundamental que sustenta las relaciones entre estos dos grandes países. En la actualidad, la opinión pública estadounidense hacia China está mejorando de forma constante. La última encuesta realizada por el Chicago Council on Global Affairs, un centro de estudios estadounidense, reveló que el 57 % de los estadounidenses cree que EE. UU. debería mantener una cooperación y un diálogo amistosos con China, lo que supone la continuación de un giro hacia el diálogo que viene produciéndose desde 2024. Los lazos emocionales a nivel de la ciudadanía siguen fortaleciéndose, lo que constituye una base sólida para construir una “relación constructiva entre China y EE. UU. basada en la estabilidad estratégica”.
Una taza de té de burbujas y un trozo de pollo frito reflejan la tendencia general de las relaciones entre China y EE. UU. Las multitudes que hacen cola en Shanghai y Nueva York, junto con los “árboles de la amistad” del desierto de Mu Us, cuentan historias sobre la admiración que los ciudadanos de ambos países sienten por sus respectivas culturas, sus expectativas de una cooperación mutuamente beneficiosa y su deseo compartido de que las relaciones entre China y EE. UU. se desarrollen de forma estable.
Esperamos que surjan más “diplomáticos cotidianos” entre ambos países, guiados por el consenso alcanzado por los líderes de ambas naciones, que promuevan la construcción constante y a largo plazo de una relación constructiva entre China y EE. UU. basada en la estabilidad estratégica, capaz de aportar continuamente certidumbre y energía positiva a un mundo en constante cambio y turbulencia.














