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spanish.china.org.cn | 26. 08. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Los robots chinos baten récords en los juegos mundiales

Palabras clave: robot, innovación
Spanish.china.org.cn | 26. 08. 2026

Resultados muestran sólidas perspectivas de uso industrial: analistas

La segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides continuó el martes en el Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad de Beijing. Desde carreras de velocidad y tenis de mesa hasta el salto alto desde una posición parada, los robots chinos baten un récord tras otro y atraen la mirada del mundo.

En una conferencia de prensa de rutina el martes, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, afirmó que la búsqueda de nuevas fuerzas productivas de calidad y de innovación tecnológica parte de la cooperación abierta y el beneficio mutuo y no de restricciones ni control exclusivo.

Las declaraciones llegaron como respuesta a una pregunta de los medios sobre el éxito de la Conferencia Mundial de Robótica 2026, celebrada hace poco en Beijing, seguida de la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides en la apodada «Cinta de Hielo». Los robots chinos rompieron múltiples récords humanos, como el de los 100 metros y el de salto alto masculino, desatando el debate mundial.

Más allá de las actuaciones llamativas y las hazañas increíbles, los robots pasan rápidamente de los laboratorios a las aplicaciones industriales, respaldados por fortalezas en cadenas industriales completas, innovación tecnológica, fabricación y diversos escenarios de uso, así como por un enfoque abierto a la cooperación, apuntó un experto chino.


Batiendo récords

En la pista, cada competencia no es solo una prueba de las capacidades robóticas, sino también un reflejo de los avances en la tecnología de vanguardia de los robots chinos. El martes, en los mundiales, el equipo Tiangong fue el único en completar el relevo de 4 × 100 metros y avanzar a la final. Dado que los demás tuvieron problemas durante la carrera y no lograron culminar, el Tiangong fue declarado ganador con un tiempo de 4 minutos y 11,44 segundos.

En cuanto a los retos técnicos, Shansong Junjie, miembro del equipo, declaró que la mayor dificultad radica en el cambio de bastón.

“La pista tiene solo 2,1 metros de ancho, mientras que nuestros robots son relativamente altos y robustos. Durante el paso de bastón, si siguen las trayectorias de movimiento diseñadas originalmente y sus cuerpos se superponen, pueden ocurrir fácilmente choques», dijo, señalando que necesitan mayores capacidades de percepción y coordinación autónomas para adaptarse a giros complejos durante el movimiento a alta velocidad.

El Tiangong también obtuvo el primer lugar en el salto alto desde la posición parada, superando los 3,4 metros y dejando atrás una vez más el récord humano.

Al hablar sobre los criterios de evaluación para la prueba, Cui Jie, árbitro, dijo que a los robots se les evalúa principalmente por la altura del salto, el aterrizaje y el cumplimiento de las reglas. Explicó que se coloca un chip o una etiqueta en el punto más bajo de su cuerpo y que un instrumento lo escanea para medir la altura real después del despegue.

El martes por la noche, durante la semifinal de los 100 metros de la categoría de gran tamaño, el primer grupo volvió a ser testigo de una actuación histórica. Tras su récord anterior de 9,39 segundos establecido durante la apertura, el robot Tiangong, del Centro de Innovación de Robots Humanoides de Beijing, reportó un tiempo de 8,86 segundos.

En la pista, pruebas como correr, saltar, jugar al fútbol y al tenis de mesa pusieron en jaque las capacidades de control de movimiento, equilibrio, percepción y coordinación de los robots, anotó el martes Ma Jihua, analista de la industria. Pero más allá de qué tan rápido puedan correr o qué tan alto saltar, el ramo está más enfocado en si pueden ir más allá del ámbito competitivo y llegar a aplicaciones más amplias, añadió.

La empresa china de robótica Gaoqing Power presentó a su robot «todoterreno», apodado «Little Milk Bottle» (Botellita de leche). Con 80 centímetros de altura y unos 13 kilogramos de peso, es el robot más pequeño de la competición y logró un salto de 19 centímetros. Asimismo, compitió en las pruebas de 400 m, 100 m, obstáculos y artes marciales.

Kang Haojie, miembro del equipo Gaoqing Power, sostuvo el martes que el rendimiento de los robots en correr, salto de altura, levantamiento de pesas y cruce de obstáculos no se trata solo de «presumir», sino de probar sus límites.

«Al final, estas capacidades podrían aplicarse en escenarios del mundo real, como la industria, los hogares, la lucha contra incendios y el rescate, mientras que la adaptación a diversos escenarios también constituye una base importante para que se integren a la sociedad humana», afirmó.

Desde los componentes básicos hasta los modelos de inteligencia artificial y la fabricación de robots, China ha desarrollado una cadena industrial robótica relativamente completa, mientras que su vasto sector manufacturero ofrece aplicaciones del mundo real para la mejora continua de los productos, según Ma.


Abiertos a la cooperación

La segunda edición de los juegos es un microcosmos de los intercambios y la cooperación mundial en robótica. El evento atrajo a 666 equipos de 16 países de seis continentes, con más de 2000 robots compitiendo, un avance del 138 % en el número de participantes respecto a la edición anterior y más de 4 veces la cifra de robots.

Harold Ruiter, estudiante de maestría de los Países Bajos y operador de los robots en la competencia, indicó que el ritmo de desarrollo de la robótica humanoide en China ha sido «increíble». Habiendo competido también el año pasado, señaló que el progreso en un año ya era sorprendente, desde carreras de velocidad y salto de longitud hasta tenis y la maratón de Beijing. «Si sigue así, tengo muchas ganas de ver a dónde llegaremos el año que viene», dijo.

Agregó que el país es ahora «el principal contribuyente en robótica humanoide», y destacó la gran cantidad de empresas chinas que realmente fabrican robots y los ponen a disposición de los usuarios. Su equipo también utiliza robots chinos en partidos de fútbol de cinco contra cinco, lo que, según él, les brinda un buen conjunto y genera más oportunidades para realizar pruebas, obtener retroalimentación y mejorar de manera conjunta.

Sin embargo, en medio del acelerado crecimiento del sector, ciertos países han impuesto cada vez más trabas a los rubros de inteligencia artificial, semiconductores y otras tecnologías de punta de China en los últimos años, utilizando pretextos como preocupaciones de «seguridad nacional».

En la conferencia de prensa del martes, en respuesta a una pregunta de la prensa sobre las sugerencias de algunos comentaristas de que el panorama para el despliegue industrial y la comercialización es incierto, y que China enfrenta obstáculos para compartir oportunidades con el mundo debido a las medidas preventivas y restrictivas impuestas por algunos países a sus industrias de alta tecnología, Lin señaló que esto ha tenido una amplia cobertura.

Más allá de las citas deportivas, lo que resulta digno de mención es que los robots humanoides salen de los laboratorios para incorporarse a las industrias reales. Clasifican paquetes y ensamblan piezas en las plantas, asisten en el cuidado de personas mayores y en la educación infantil en las comunidades, y juegan ping-pong o doblan ropa con destreza, precisó el portavoz.

Detrás de estos progresos yacen fabricantes de equipo original, productores de componentes clave y desarrolladores de algoritmos que trabajan al unísono gracias al apoyo político constante de China, sus sólidas capacidades de innovación y sus diversos escenarios de aplicación, enfatizó Lin.

Para Ruiter, esa apertura es tan relevante como la competencia misma. Los equipos de China, Europa, Estados Unidos y otros lugares intercambian ideas regularmente y se ayudan en la resolución de problemas, dijo. «Al final, todos queremos que estos robots sean mejores y creo que hacerlo juntos es la mejor manera de lograrlo».