| spanish.china.org.cn | 25. 08. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
[A A A] |
La comida también puede espiar: La Embajada china en Panamá bromea sobre el ataque de EE.UU. a tecnológicas chinas
La Embajada china en Panamá rechazó el sábado las declaraciones de funcionarios estadounidenses que buscaban difamar a las empresas tecnológicas chinas, y criticó a Washington por hacer acusaciones infundadas y practicar el acoso, según un comunicado publicado el lunes en su cuenta de WeChat.
Expertos chinos sostuvieron que el país norteamericano, a pesar de su propio historial notorio, ha abusado del concepto de seguridad nacional para reprimir a empresas chinas que respetan la ley con mentiras, coacción y presión, desterrando los principios de mercado y las normas del comercio internacional en pos de una lógica hegemónica y depredadora.
La representación señaló que la Embajada estadounidense en Panamá compartió en redes sociales comentarios de ciertos funcionarios en los que se formulaban imputaciones sin fundamento contra compañías chinas de tecnología.
«Inventar hechos y distorsionar lo que es correcto o no son tácticas habituales de algunos políticos estadounidenses», afirmó la embajada china, subrayando que lo dicho acerca de espionaje de las compañías chinas para el Partido Comunista de China carece de asidero real.
Acotó que la seguridad de los productos de una empresa debe determinarse en función de los hechos y la tecnología, y no de acusaciones políticas, y resaltó que las firmas operan según los principios de mercado en Panamá y otros países de América Latina, cumplen estrictamente con las leyes locales y las normas del sector, y se han ganado el reconocimiento de los usuarios, además de contribuir positivamente al desarrollo económico y social local y al empleo.
Asimismo, acusó a Estados Unidos de «ser el ladrón que grita “¡a por el ladrón!”» y de «echar la culpa a otros», indicando que Washington ha extrapolado en exceso el concepto de seguridad nacional, ha restringido el desarrollo normal de las empresas chinas y ha presionado a los países de la región para que sustituyan los productos chinos.
«Esto es un claro abuso tecnológico», agregó.
Estados Unidos, empeñado a toda costa en llevar a cabo actividades de espionaje en el mundo sin ni siquiera perdonar a sus aliados, no debería acusar a otros de lo mismo, enfatizó.
«Aquellos cuyas mentes están llenas de cálculos geopolíticos podrían incluso sospechar que hay un dispositivo de escucha en un shaomai», dijo, utilizando un comentario sarcástico para burlarse de lo que describió como la excesiva desconfianza de Washington hacia la tecnología china.
Jiang Shixue, profesor del Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Shanghai, anotó el lunes que Estados Unidos, ignorando los hechos objetivos e impulsado por intereses geopolíticos, ha difamado a las empresas chinas, buscando esencialmente acabar con la competencia normal del mercado y trabar el desarrollo independiente de los países latinoamericanos.
Las «amenazas a la seguridad» que tanto promociona Washington son un caso clásico del ladrón que grita «¡a por el ladrón!» y culpa a otros. Estados Unidos es el único país que ha llevado a cabo vigilancia masiva a largo plazo, ha lanzado ciberataques transfronterizos y ha robado datos de otros países a escala global, con tentáculos en toda América Latina y sin perdonar ni siquiera a sus aliados. Su historial de abusos en seguridad es simplemente demasiado extenso como para enumerarlo, señaló Jiang.
Elegir socios económicos y comerciales de manera independiente es un derecho fundamental de los Estados soberanos, no algo en lo que Estados Unidos pueda interferir a su antojo, añadió.
Refutaciones similares salieron a la luz en la rueda de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de China el lunes, cuando se le pidió que comentara una publicación en redes sociales de un funcionario estadounidense, en la que se alegaba que las tecnologías de alto riesgo de las compañías chinas creaban riesgos de espionaje, ciberataques e interrupciones de red, e instaba a los socios de Estados Unidos en el hemisferio occidental a cambiar ipso facto a proveedores confiables para proteger a sus ciudadanos y su soberanía.
«Las imputaciones, llenas de inventos que tergiversan los hechos, son formas de intimidación tecnológica descarada y coacción unilateral. China las rechaza con firmeza», dijo el portavoz, Lin Jian.
Las empresas tecnológicas chinas se han hecho famosas por su tecnología avanzada, sus precios competitivos y sus servicios seguros y eficientes. Cuando operan en el extranjero, cumplen al pie de la letra con las leyes, regulaciones y normas de la industria local. De hecho, se han ganado un amplio reconocimiento y aprecio de socios y comunidades locales, han contribuido al crecimiento socioeconómico y a la creación de empleo en los países anfitriones, y han demostrado ser proveedores genuinamente confiables, subrayó Lin.
En contraste, Estados Unidos lleva mucho tiempo dedicándose a las escuchas, la vigilancia y los ciberataques en América Latina y el Caribe, lo que ha provocado que las naciones de la región se sientan inseguras y desconfíen de él, zanjó Lin.
«Aconsejamos a Estados Unidos poner fin a su manipulación política, dejar de interferir en el derecho de las naciones soberanas a elegir de manera independiente a sus socios de cooperación y que, en su lugar, contribuya a la prosperidad y la estabilidad en América Latina y el Caribe con acciones concretas», concluyó.














