| spanish.china.org.cn | 25. 08. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
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El robot «cubriéndose la cara» en los II Juegos Mundiales de Robots Humanoides fue un gesto «espontáneo»
El robot que ganó los 400 metros en los II Juegos Mundiales de Robots Humanoides en Beijing, mientras parecía «cubrirse el rostro con ambas manos», adoptó esa inusual postura por sí mismo, según explicaron sus desarrolladores, después de que su acción captara la atención general.
Tien Kung Omni, de la empresa X-Humanoid de Beijing, llegó en primer puesto el domingo en los 400 metros grupo pequeño con un tiempo de 45,66 segundos. En lugar de balancear los brazos como lo hace un velocista humano, el robot corrió con su centro de gravedad inclinado hacia adelante y los brazos cerca de su cara, moviéndolos mientras sus caderas giraban de un lado a otro —una forma de caminar que el público comparó con «una persona tímida que se esconde detrás de sus manos».
La forma adoptada no fue la que los ingenieros tenían en mente. «Inicialmente diseñamos la manera de caminar de Tien Kung Omni como un balanceo de brazos al estilo humano», precisó Han Gang, experto en algoritmos de control de movimiento de la firma. En un entorno de aprendizaje simulado, el equipo le dio al robot recompensas continuas y, a través de iteraciones repetidas sobre los datos, este se fue adaptando gradualmente a una postura que le resultaba más adecuada. «Siente que es más cómodo», dijo Han.
La razón es una limitación física, acotó. Balancear los brazos rápidamente ejerce una gran carga sobre las articulaciones de los hombros, lo que puede hacer que se calienten y aumente el consumo de energía — esto le impediría completar la carrera. Correr con las manos cerca de la cara le permite ganar velocidad y mantener la potencia en las piernas con una baja carga en los brazos.
Las distancias plantean problemas distintos, agregó Han. En eventos de resistencia como la media maratón, los ingenieros deben prestar mayor atención a la disipación del calor en las articulaciones de la cadera tras largos períodos en actividad. En pruebas cortas, como los 100 m y los 400 m, la sobrecarga de la cadera es un temor mucho menor.
El próximo reto, dijo Han, va más allá de la pista: los robots tendrán que interactuar en espacios complejos y realizar tareas con presión externa. «Si hay avance, es posible que pronto veamos aplicaciones inesperadas en muchos campos», adelantó.
En la final de los 400 metros grupos grandes ese mismo día, el modelo Tien Kung Ultra de la empresa cosechó el oro con 38,15 segundos, superando el récord mundial masculino de 43,03 segundos del sudafricano Wayde van Niekerk en los Juegos Olímpicos de Río 2016, vigente hace una década.
La diferencia refleja lo rápido que avanza este deporte. En la primera edición el año pasado, el crono ganador fue de un minuto y 28,03 segundos —casi 50 segundos más lento—.














