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spanish.china.org.cn | 15. 07. 2026 | Editor:Teresa Zheng [A A A]

Un sistema de vigilancia integral para los antílopes tibetanos

Palabras clave: antílopes tibetanos, vigilancia
Spanish.china.org.cn | 15. 07. 2026

En las praderas de Nagqu, en la Región Autónoma de Xizang, en el suroeste de China, donde llega un número considerable de antílopes tibetanos en abril y mayo desde las zonas de invernada para dar a luz, antes de regresar con sus crías entre julio y septiembre, las autoridades locales de silvicultura y pastizales, junto con investigadores, utilizan un sistema de vigilancia tridimensional «espacio, cielo y tierra» con satélites en órbita, aeronaves tripuladas y no tripuladas en el aire y estaciones en tierra para rastrear y proteger la migración, la reproducción y las actividades relacionadas con el hábitat de la especie, informó CCTV News.

Los antílopes tibetanos se encuentran principalmente en la Reserva Natural Nacional de Qiangtang y en los alrededores del desierto alpino y los pastizales. Cada año, decenas de miles de ellos inician su periplo hacia el lago Zonag —conocido como su «sala de partos» en el corazón de Hoh Xil— más o menos en mayo para alumbrar, y luego parten con sus pequeños a fines de julio.

El sistema integral nació en la zona de Tangbei del Parque Nacional de Sanjiangyuan, de unos 48 700 kilómetros cuadrados, aproximadamente el tamaño de Eslovaquia. Actualmente, este mecanismo incluye 14 estaciones de monitoreo, según reportaron las autoridades de Nagqu, de las cuales 11 se sitúan en Tangbei, dos en la Reserva Natural Nacional de Selincuo y una en la Reserva de Qiangtang.

El sistema combina imágenes de teledetección satelital con puntos de control terrestres, lo que permite una vigilancia completa de los recursos ecológicos naturales, las especies emblemáticas de vida silvestre, las actividades humanas ilegales —como vehículos y construcciones no autorizadas—, así como incendios de matorrales, apuntaron los funcionarios locales.

Según la CCTV, el sistema se estableció en 2023. A diferencia de un modelo de patrullaje más tradicional, en el que los guardaparques soportaban condiciones difíciles a caballo o en motocicleta, esta solución aplica tecnologías de comunicación satelital y transmisión de datos de alto rendimiento, especiales para áreas con cobertura de red débil. Por lo tanto, incluso en los espacios donde no hay señal en Qiangtang, se puede transmitir información en tiempo real las 24 horas del día. Ahora es posible registrar plenamente datos clave, como calendarios de migración, rutas preferidas y sitios de descanso y alimentación.

Ubicada a unos 4700 metros en el distrido de Shenzha, en Nagqu, la pradera de Luquetang es conocida como la «maternidad» de los antílopes tibetanos.

Un funcionario de la entidad de bosques y pastizales explicó que la población de la especie en esta zona es única. Dado que esta área de parto y reproducción cuenta con abundantes recursos forrajeros todo el año, los antílopes tibetanos generalmente no requieren desplazarse largas distancias.

Según un reportaje in situ de la CCTV, alrededor de 10 000 de ellos se reúnen en Luquetang, y la temporada de parto ya está llegando a su fin.

Para protegerlos en este periodo, 43 guardabosques de Shenzha patrullan zonas importantes las 24 horas del día, recorriendo más de 200 kilómetros diarios. Llevan leche y biberones para ayudar a las crías perdidas o abandonadas y a veces trasladan a las más débiles a centros de protección para recibir cuidados temporales y liberarlas una vez que son capaces de sobrevivir de manera independiente.

Los antílopes tibetanos, que en su momento estuvieron al borde de la extinción, figuran como una especie bajo protección estatal de primera clase en China. Gracias a los esfuerzos conjuntos de protección a lo largo de generaciones, su población ha superado los 300 000 ejemplares, principalmente en varias reservas naturales nacionales en Xizang, la provincia de Qinghai y la Región Autónoma Uygur de Xinjiang, amplió la cadena.