| spanish.china.org.cn | 25. 02. 2026 | Editor:Teresa Zheng | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
[A A A] |
La visita de Starmer despierta el interés por un dulce estrella en Shanghai
El dulce de la metrópolis del este gana popularidad
La visita del primer ministro británico Keir Starmer al Jardín Yuyuan de Shanghai durante su reciente viaje a China despertó el interés mundial por un dulce local.
En el lugar de casi 5 siglos de antigüedad, Starmer compró una caja de hudiesu —una versión local del dulce francés palmier— en Lu Bo Lang, un restaurante especializado en cocina de la ciudad.
El líder pagó 48 yuanes (6,90 dólares) por 8 unidades del tamaño de la palma de la mano con forma de mariposa, causando un súbito revuelo en las redes sociales chinas y extranjeras.
El restaurante suele vender alrededor de 100 cajas al día. Sin embargo, un empleado, que pidió permanecer en el anonimato, declaró: «Tras la visita del primer ministro, los clientes no paran de venir. Nuestras ventas diarias suman casi 300 cajas».
No obstante, los locales quedaron asombrados con el entusiasmo ya que el hudiesu ha sido durante mucho tiempo uno de los mejores regalos para quienes desean probar el sabor de Shanghai. Son las largas colas para adquirirlos lo que hace que el gesto sea realmente valioso.
Como uno de los pasteles emblemáticos de la ciudad, este hojaldre crujiente es una mezcla de influencias culinarias chinas y occidentales, y es el acompañamiento perfecto para una taza de café o té. A diferencia de los palmiers del norte de China, más pequeños y duros, los de Shanghai son mantecosos, ligeros y hojaldrados.
«Todo depende de la proporción de harina y mantequilla», explicó Lin Jianming, un experimentado pastelero.
Aunque el palmier tuvo su origen en Europa alrededor de la década de 1930 y a veces se le conoce como «el corazón de Francia», en Shanghai tuvo una transformación y rápidamente devino en un manjar único de la metrópolis.
Wu Jianglei, gerente de Park Hotel Bakery, dijo: «Con la tradición francesa como base, reducimos el contenido de azúcar en un 50 % para resaltar el gusto de mantequilla, cambiando su textura de duro, crujiente y dulce a suave, esponjoso y aromático».
El palmier del Park Hotel Bakery es sin duda el más apreciado de la ciudad. En 2021, su receta y proceso de elaboración fueron incluidos en la lista de patrimonio cultural inmaterial del distrito de Huangpu, donde se sitúa su sede.
Wu dijo que el palmier llegó al Park Hotel cuando abrió sus puertas en 1934. Originalmente llamado «pastel de oreja», se servía exclusivamente como dim sum durante el servicio de té de la tarde. En la década de 1980, el hotel comenzó a venderlo al público y rápidamente ganó popularidad.
«Esta miniatura, fusión de las culturas china y occidental, simboliza la apertura y la inclusión de la ciudad», acotó Wu.
Sin embargo, conseguir una caja de estos dulces recién hechos requiere tiempo y paciencia.
Aunque Starmer pudo saltarse la fila en Lu Bo Lang, la cola en el Park Hotel es mucho más desalentadora. La panadería abre de 8:00 a 20:00, y a las 7:30 ya hay varios clientes afuera. A esa hora, la espera es de aproximadamente una hora. Por la tarde, se prolonga hasta al menos dos horas y media.
Hay una nota clara dentro del local: «Para garantizar que todos puedan comprar nuestros palmiers, existe un límite por persona de 6 paquetes al día. ¡Gracias!».
El hotel afirma que las ventas diarias de este pastelito pueden alcanzar los 7500 paquetes, y muchos de los consumidores son extranjeros.
«Llegué aquí a las 2 de la tarde y después de 3 horas, ¡los conseguí! Probé uno inmediatamente... ¡Vaya! Sin duda, la espera mereció la pena», dijo Mike Brown, un visitante de Estados Unidos.
Wu, el gerente de la panadería, dijo: «Ahora tenemos una clientela más internacional que reconoce nuestros productos. Creo que el palmier representa un fenómeno cultural y económico de nuestro tiempo».














