Una nueva línea ferroviaria que conecta la municipalidad septentrional china de Tianjin y la ciudad de Baoding, en la provincia vecina de Hebei, entró en servicio hoy lunes, reduciendo el tiempo de viaje desde unas dos horas y media a sólo una.
El ferrocarril cubre una distancia de 158 kilómetros y cuenta con ocho paradas a lo largo de la ruta. La velocidad de la operación inicial alcanzará los 200 kilómetros por hora.
El nuevo tramo, que tardó más de cinco años en completarse, no sólo une dos importantes ciudades en el área metropolitana Beijing-Tianjin-Hebei, sino que también conecta con otras principales rutas ferroviarias a través del país.
Está previsto que el nuevo ferrocarril impulse la industrialización, la urbanización y el turismo locales y fomente la integración regional y la modernización económica.