5. Xoxocotlan – Oaxaca, México A quince minutos de la ciudad de Oaxaca, los misioneros españoles establecieron en el siglo XVI el cementerio de Xoxo, que se llena de vida en el día de los muertos (01 de noviembre), cuando los familiares se reúnen para celebrar a sus seres queridos y decoran las tumbas con flores, velas, figuras y alimentos, mientras beben, comen y escuchan mariachis.