
El bombero también es un buen guía turístico
Para una ciudad turística, además de los paisajes particulares y las buenas infraestructuras, los habitantes sencillos y entusiastas son otro elemento indispensable. Los hospitalarios habitantes de Los Cabos pueden hablar el inglés fluidamente, y además, están dispuestos a ofrecer ayuda o servicio a los turistas a cualquier momento.
México no es un país con alto nivel de popularización del inglés. Incluso en las grandes ciudades como su capital, Ciudad de México, la mayor parte de los ciudadanos habla solamente el español. Pero, Los Cabos es una excepción. Casi todo el pueblo habla el fluido inglés. Aun cuando las personas que saben hablar el español les dicen en este idioma, les responden en inglés. Por ejemplo, cuando el reportero estaba en Los Cabos para cubrir la reunión informal de los cancilleres de G20, conversó con Raúl, un guardia de la conferencia. El reportero puede comunicarse en español, pero Raúl insistió hablar en inglés. Dijo que al ser un trabajador del sector de servicio de una ciudad turística conocida, debe aprovechar todas las oportunidades para practicar el inglés, y sólo así, ofrecerá el mejor servicio a los turistas de todos los países extranjeros.
En Los Cabos, el reportero encontró por casualidad una tienda con el tema de extinción de incendios, en donde puede comprar una camiseta o una gorra con logo de los bomberos de México con decenas de pesos. Esta pequeña ciudad no sufre frecuentemente los incendios, por eso los bomberos sirven también como guías turísticas para los visitantes extranjeros en su tiempo libre. En el escaparate fuera de la oficina de bomberos, hay fotos y curriculum vitae de todos los bomberos. Los turistas pueden invitar al bombero que prefieren a ser el guía de un día y visitar los puntos de interés y conocer el pueblo de Los Cabo con él.
El bombero Alejandro dijo al reportero que su profesión siempre da una imagen de ser concienzudo y meticuloso y rescatar a la gente en los fuegos, sin embargo, también tienen el sentido de humor y están optimistas. “El viaje permite que las personas de diferentes países tengan la oportunidad de hacerse amigos, y conozco a muchos amigos extranjeros e historias que antes no sabía cuando sirvo como el guía turístico a tiempo parcial.”
Hablando de la cumbre de G20, Alejandro bromeó que “La ciudad de agua y fuego da la bienvenida a todos los invitados, pero se espera que los países participantes no sean incompatibles como el agua y el fuego.”