
Kieron, 36 años de edad y tiene la altura de 178 centímetros, sirve de guardaespaldas en un bar británico. Sin embargo sufre la violencia doméstico de su esposa por muchos años.
Su esposa Sarah de 30 años sólo tiene 157 centímetros de altura. Desde el año de 2006 que se casaron pegó a su esposo muy a menudo.
Kieron expresó que los hombres víctimas de la violencia domésticas también deben proteger su derecho en la familia