Las mujeres representan un tercio del número rápidamente creciendo de los ricos chinos. Frente a la disatisfacción cada vez más grave sobre la brecha entre ricos y pobres, muchas millonarias están buscando protección. Con dos experiencias de ser atacada durante los viajes, Cui Wen, como empresaria, creó una companía de seguridad privada para satisfacer la demanda.
¨Las guardaespaldas son como tu hermana,¨ dijo Cui, quien explicó que las clientes preferían guardaespaldas femeninas a los hombres corpulentos, porque éstas no traían mucha atención ni chismes, ¨puedes dormir en una habitación con ellas sin causar demasiada imaginación, porque la gente va a creer que son tus secretarias, pero con los hombre, no.¨