
El presupuesto total de esta conversión es de $18 millones de dólares, durante 60 semanas y 300 personas trabajando en ella. ¿Valió la pena hacer el gasto? La respuesta es sí. No queda duda que la gente verá Titanic en 3D cuando se reestrene en abril del 2012. Porque aunque las 8 secuencias que vimos durante 17 minutos no fueron sorprendentes, sí demuestran el trabajo que hay detrás de ellas. Es un hecho que su calidad supera, por mucho, una conversión del estilo de Furia de titanes.
La primera secuencia que vimos fue la llegada de Rose DeWtt Bukater (Kate Winslet) al muelle de donde zarpa el Titanic, y ésta, por el número de extras en pantallas y las tomas realizadas por James Cameron, logran un buen efecto en 3D. Desde el enorme sombrero que usa, hasta las grúas cargando el equipaje y los cientos de personas que hay a cuadro.
En la segunda escena Jack Dawson (Leonardo DiCaprio) espera a Rose en las escaleras para cenar con su familia. Y si bien aquí el 3D no es extraordinario, el hecho de ver reunidos una vez más a DiCaprio y Winslet crea un aire de nostalgia. Casi el mismo sentimiento que creó verlos en Sólo un sueño (Revolutionary Road, 2009), la primera película que protagonizaron después de Titanic.
Las siguientes secuencias son cortas: una parte del baile en tercera clase, el desayuno con Cal (Billy Zane) en la mañana siguiente y por supuesto la clásica escena que ilustra esta nota donde Rose dice “I’m flying”.
Otra de las secuencias que vimos es durante la inminente colisión con el iceberg, las máquinas trabajando a todo vapor y aquí los diferentes niveles están presentes. Lo contrario a lo que ocurre en la siguiente escena, cuando Jack está esposado y Rose lo rescata, pues aquí el 3D no está tan presente, de hecho si te quitas los lentes, la escena se ve casi idéntica. Pero una vez más, la reacción de la audiencia es lo que se lleva la escena, pues incluye momentos graciosos en un momento de gran tensión, ¿o que no recuerdan el hacha?
Las últimas dos secuencias son de las más representativas de Titanic; la primera es con la banda tocando su última canción: “Gentleman, it’s been a privilege playing with you”, mientras vemos un montaje de imágenes con los últimos momentos de varios personajes, el Capitán, un matrimonio que se abraza en una cama, una mamá que cuenta un cuento a sus dos hijos… Los reto a que no sientan si quiera un poco de escalofríos al pensar en estas escenas.
En la última escena vemos al Titanic hundiéndose, Jack y Rose aferrándose a la barda de metal del barco, y aquí una vez más se alcanzan a ver los distintos niveles que le dan profundidad a la imagen.
Nuestro veredicto final es que a pesar de que la conversión no es asombrosa, Titanic en 3D apelará a la nostalgia de aquellos que vieron la película en la pantalla grande e interesará a las nuevas generaciones que no tuvieron oportunidad de hacerlo. Eso sí, a pesar de no ser un 3D impresionante, supera por mucho conversiones que hemos visto en los últimos años. Y por ese lado, James Cameron tiene un hit.