
Un estudio neozelandés ha descubierto que las personas que trabajan al menos 50 horas a la semana tiene un riesgo hasta tres veces de problemas con el alcohol que las personas que trabajan menos horas.
Datos de más de 1.000 participantes de entre 25 y 30 años mostraron una asociación significativa entre el mayor número de horas de trabajo y los problemas relacionados con el alcohol. Más horas de trabajo se asocia con mayores niveles de problemas de alcohol, incluyendo el uso frecuente de alcohol y abuso o dependencia del alcohol.