Sin embargo, México no tiene un sistema jurídico perfecto para persuadirlos ni les ofrece suficientes puestos de trabajo para sacarlos del crimen organizado, por lo que el “asesino” es un empleo ideal para no pocos jóvenes.
Durante los últimos años las autoridades mexicanas detuvieron a una gran cantidad de “asesinos jóvenes”, de ahí que los cárteles de la droga optaran por comenzar a contratar a chicas.
30.000 jóvenes trabajan para los criminales
Las estadísticas revelan que la edad promedio en la que los mexicanos se inician en el consumo de drogas bajó de los 14 años, hace una década, a los 10 años en la actualidad.
La Red de los Derechos de los Niños de México asegura que actualmente en el país hay cerca de 30.000 jóvenes que trabajan para los criminales, lo que ha incrementado el problema del abandono escolar.
Sin embargo, las escuelas tampoco son lugares seguros. En 2009, el Gobierno mexicano realizó una investigación entre 55.000 niños, en la que descubrió que más del 20 por ciento habían visto que sus compañeros iban a la escuela con armas de fuego, mientras que uno de cada ocho participó en la compraventa de drogas en la escuela.