Adoran sariras del Buda en Hong Kong

 

El 7 de abril del calendario lunar chino(25 de mayo) es el día del nacimiento de Sakiamuni, fundador del budismo.

La Asamblea de Recibimiento de Sariras (cuenta de huesos quemados)de Dedos del Buda y de Exhortación por Buena Fortuna, auspiciada por la Federación Budista de Hong Kong y ayudada por el periódico Takungpao y la Televisión Phoenix, se inauguró el 26 de mayo en el Centro de Convenciones y Exhibiciones Wanchai.

Un total de 200 monjes de la parte continental y la delegación de bienvenida compuesta por personal budista y de diversos sectores de Hong Kong llevaron las sariras de Sakiamuni, reliquias históricas del Estado, desde el Templo Famen del distrito Fufeng, provincia de Shaanxi, lugar original de veneración hasta el centro el día 25 para una exposición de 10 días.

 

La llegada de las sariras y otras 20 reliquias valiosas traerán un sinfín de fortunas, incomparable sabiduría y auspicio y paz.

Durante los últimos días, aunque las sariras no hubieran llegado a Hong Kong, la gloria del Buda y el dharma (ley en sánscrito y en sentido amplio la doctrina budista) ya comenzaban a brillar en todo el mundo. Para los budistas es siempre una cosa gloriosa de suma importancia el poder acoger y adorar a las sariras del Buda.

Muchos discípulos no han tenido jamás esta oportunidad cultivándose toda la vida. Y muchos creyentes del budismo han viajado por muchos lugares con el solo propósito de sentir la gloria de esta preciosidad.
A pesar de que Hong Kong había tenido honor de recibir los dientes del Buda y los sutras budistas “Longzang”, ello no podría comparar con las sariras de dedos, cosas de valor inapreciable dejadas por el fundador del budismo. Su exhibición debe tener la aprobación del Gobierno Central de China.

Por lo tanto, en aras de asegurar la feliz materialización de esta asamblea, la federación budista de Hong Kong dirigió a los monjes de todos los monasterios grandes y pequeños y sus discípulos a hacer trabajos preparatorios a comienzos de abril pasado, ateniéndose rigurosamente a los mandamientos y ritos budistas.

El Jefe Ejecutivo Tung Chee-hwa de la Región Administrativa Especial de Hong Kong retornada a China, muestra su alto respecto al budismo, ratificando el día de nacimiento de Sakiamuni (8 de abril lunar)como una vacación pública.

Esta vez la Administración de Asuntos Civiles y otras 15 administraciones y consejos han intervenido en los trabajos correspondientes, organizando varios ensayos desde el recibimiento en el aeropuerto, el transporte hasta la llegada al centro, a fin de evitar fallo alguno. Los budistas y adeptos de Hong Kong se han alentado aún más, incluso los ciudadanos sin creencia religiosa han percibido un ambiente solemne.

En realidad, el budismo forma parte de la cultura china, contiene una connotación de sabiduría filosófica profunda y amplia y ejerce una enorme influencia en las comunidades de chinos y los une en todo el mundo.

En Hong Kong, el gobierno británico no pudo restringir en un siglo y medio las actividades budistas efectuadas por los ciudadanos locales. La Federación Budista y otras agrupaciones han abierto hospitales y escuelas, han brindado servicios comunitarios y han profesado solicitud por el pueblo trabajador compadeciendo a huérfanos, ancianos desamparados y débiles.

En su difusión del dharma, el budismo, en vez de apoyarse en las autoridades, convence a todos con razones, conmueve a la gente con su propio virtud y sale del mundo pero no apartarse, lo que ha ganado el respeto tanto durante como después del retorno de la región a la patria.

Esta adoración de sariras y celebración de la asamblea de oración por buena fortuna promoverá la estabilidad y unión de Hong Kong, así como su armonía y paz.

El budismo preconiza hacer el bien, liberar a la multitud de personas de la miseria y ser indulgente y no perseverante. El Vicepresidente del X Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y viceministro de Frente Unico Liu Yandong asistirá a la asamblea y presidirá algunas actividades, además de reunirse con personalidades de diversos terrenos sociales.

Es un evento significativo que combina las actividades religiosas y sociales. La sociedad hongkonesa actual necesita sobremanera disipar prejuicios, parcialidad y perversidades egoístas, dejar de disputar y esforzarse conjuntamente por desarrollar su economía y fomentar su florecimiento y estabilidad.

El dharma budista es inconmensurable. Se espera que la adoración de las sariras de dedos del Buda pueda inspirar la sabiduría de los hongkoneses, purificar su alma, limpiar la suciedad social y abrir una claridad del mundo.

(28/05/2004,CIIC)

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