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El equipo de arqueólogos que estudia el enterramiento colectivo de 2.500 años hallado en la aldea Lijia, en la provincia oriental china de Jiangxi, han encontrado varios cristales verdes extraños alojados en los huesos de los enterrados.
El mayor de estos extraños cristales, con forma de diamante, tiene un diámetro de 8,5 centímetros.
Los arqueólogos indican que los cristales parecen haber crecido a partir de los propios huesos, contenidos en ataúdes realizados con una madera de extrema dureza conocida como nanmu que fueron cubiertos con yeso y una capa de loess.
El hecho de que los ataúdes fueran calentados para impermeabilizarlos y cerrados herméticamente podría ser una de las causas de la aparición de estos cristales, al igual que sucede con los minerales que atraviesan procesos de calentamiento y lento enfriamiento.
Los expertos afirman que no hay registros previos sobre la aparición de cristales verdes en tumbas, añadiendo que el nuevo hallazgo puede ayudar a los científicos a entender los cambios sufridos por el cuerpo humano en diferentes condiciones.
Según Wang Yarong, experta de la Academia de Ciencias Sociales de China, los arqueólogos chinos habían descubierto cristales blancos en las tumbas Mawangdui, pertenecientes a la dinastía Han del Oeste (206 a.C. - 24 d.C.) en Changsha, capital de la provincia central china de Hunan, los cuales fueron considerados como el resultado de la cristalización de los aminoácidos.
El descubrimiento de las tumbas de Lijia, el pasado diciembre, ha sido considerado por los expertos como el proyecto arqueólogo chino más importante del año, al sumar el mayor número de ataúdes hallados hasta el momento en una única tumba.
Los ataúdes, 47 en total, se encuentran en buen estado de conservación y contienen artículos de bronce, oro, seda, porcelana, jade y hasta tejidos humanos.
Los científicos detallaron que los tejidos humanos descubiertos en la tumba corresponden a un cerebro cuyo tamaño se ha reducido al de un puño pero aún mantiene su estructura original, con dos hemisferios, cerebelo y tronco cerebral.
"Es la primera vez que descubrimos una estructura cerebral humana completa en el sur de China y esperamos que sea de gran valor para el estudio del periodo histórico previo a la dinastía Qin (770 - 221 a. C.)", señaló Zhu Hong, paleoantropólogo de la Universidad de Jilin.
(05/07/2007, spanish.china.org.cn-Agencia de Xinhua)
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