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La todavía poco desarrollada tecnología usada en algunas partes del tren bala CRH-5 podría ser la causa de sus frecuentes roturas, aseguraron algunos expertos.
El nuevo coche motor, junto con el CRH-1 y el CRH-2, fue recientemente puesto en servicio, después que el país incrementara por sexta ocasión la velocidad del ferrocarril en el mes último.
En la mañana del domingo, el tren bala D-26 arribó a la Estación Ferroviaria de Beijing, sobre las 04:30 horas (hora local), con cuatro horas y 52 minutos de retraso.
Después de partir de Harbin, capital de la provincia china de Heilongjiang, (noreste), con destino a la capital, el moderno medio de transporte sufrió una rotura en Siping, una ciudad del suroeste de Changchun, capital de la provincia de Jilin.
El CRH-5 se detuvo y el sistema de aire acondicionado se rompió, razón por la cual los pasajeros estuvieron sometidos a un sofocante calor durante algunos instantes en los coches cerrados, pues las ventanas fallaron y no se abrieron en tiempo.
Luego del arribo, cada uno de los pasajeros fue a exigir una compensación de 200 a 250 yuanes, por el “pobre servicio” que recibieron en este tren de primera clase.
Esta es la tercera rotura desde que hace un mes se abrió la línea Beijing-Changchun-Harbin, por la que todos los trenes balas que transitan son del tipo CRH-5.
Los expertos atribuyen la baja fiabilidad a la tecnología de vanguardia utilizada en algunas de las partes del equipo y el relativamente corto proceso de pruebas al que se ha sometido.
Para adaptarse a las condiciones actuales del ferrocarril chino, se hicieron algunos ajustes en la forma y capacidad del CRH-5 cuando fue introducido. A esas diferencias han sido achacadas sus fallas.
De los tres nuevos tipos de trenes balas, CRH-1, CRH-2 y CRH-5, solo este último cumplió una etapa de prueba en febrero pasado, antes de ser entregado. Por consiguiente, su período de comprobación fue breve.
(16/05/2007, spanish.china.org.cn)
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