A poco menos de tres meses de las elecciones presidenciales y parlamentarias, el derecho a sufragar de los chilenos residentes en el extranjero es nuevamente motivo de debate entre las fuerzas políticas del país.
La participación de esos ciudadanos en las elecciones internas ha sido una exigencia desde 1990 -al término del régimen militar y el retorno a la democracia- por parte de miles de personas que habían abandonado Chile a partir de 1973, tras el golpe militar de Augusto Pinochet que derrocó al presidente Salvador Allende.
Hace 23 años fueron convocados los primeros comicios presidenciales y parlamentarios, que fueron ganados por la coalición de centroizquierda Concertación de Partidos por la Democracia al derrotar a la derecha, la que nunca contó con los votos para posibilitar el sufragiodesde el extranjero.
En todos estos años, los partidos derechistas Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), ahora en el gobierno, siempre se opusieron al derecho a votar en los comicios internos a quienes radican fuera del país, al considerar queson "exiliados" y podrían votar en su contra.
"Aquí lo que no ha existido es voluntad política, o sea, aquí no han existido los votos de la derecha, léase RN y la UDI, para dar el voto de los chilenos en el exterior. Eso es lo que ha pasado desde 1990 a la fecha", dijo la senadora opositora Soledad Alvear, quien fue ministra de Justicia e impulsó el voto de los chilenos en el exterior.
Insistió en que "como todos son exiliados, son todos de izquierda", recordando que se hizo un censo y sólo el 13 por ciento eran exiliados o hijos de exiliados. El resto estaban estudiando, trabajando o haciendo pasantías en universidades.
"Es tan ridículo que estemos dándole becas a muchachos y muchachas que vayan a estudiar afuera y les neguemos el derecho al voto", comentó.
En diciembre de 2010, el gobierno había enviado al parlamento dos proyectos de Ley relativos al voto de los chilenos en el exterior. Una era la reforma constitucional que permitía el voto en el exterior para elecciones presidenciales y plebiscitos y un proyecto de Ley que regularía el voto de los chilenos desde el extranjero.
No obstante, esa reforma fue rechazada por la derecha en el Senado en mayo de 2011.
Entonces, el presidente Sebastián Piñera decidió retirar de discusión el proyecto de Ley que Regula el Voto de los Chilenos desde el Extranjero, considerando que sin la reforma constitucional la Ley no era factible.
Actualmente, está vigente el marco legal que establece la inscripción automática y el voto voluntario, con lo cual todo ciudadano chileno tiene la oportunidad de votar en el país y no en el extranjero, sin más trámites que presentarse a la mesa asignada para tales efectos por el Servicio Electoral.
Recientemente, la Comisión de Constitución del Senado dio un importante paso al aprobar un proyecto de ley que viene a terminar con un vacío legal en la legislación chilena, posibilitando que los más de 800.000 nacionales de más de 18 años que viven el exterior puedan ejercer el derecho al voto.
Ese proyecto, enviado por el gobierno y que era un compromiso de campaña de Piñera, establece el reconocimiento pleno a los derechos civiles y de participación de sus ciudadanos que, por diversos motivos, están viviendo fuera del país.
También introduce cambios a la Constitución política, al plantear que "los ciudadanos podrán ejercer su derecho de sufragio en el extranjero, sea en plebiscitos o elecciones, incluidas las elecciones primarias, por el solo hecho de encontrarse inscritos en los registros electorales que, para tal fin, mantendrán los Consulados en el exterior". No obstante, excluye su participación en los comicios para elegir a los parlamentarios y también a alcaldes y concejales.
Otros legisladores y analistas coinciden en que no sería posible que los residentes fuera del país puedan votar en las venideras elecciones presidenciales del próximo 17 de noviembre, porque para legislar este derecho el gobierno debe enviar antes otro proyecto de Ley Orgánica para implementar el voto.
Para el presidente del Senado, el opositor Jorge Pizarro, la aprobación de la reforma en esa Comisión es "una buena noticia para la madurez de las instituciones democráticas", porque "el voto de los chilenos en el exterior no es un tema de más o menos compromiso de quienes están fuera, es un tema de derechos, adquiridos por ser ciudadanos".
A su juicio, "se puede discutir sobre las responsabilidades que acarrean los derechos, pero lo que no podemos seguir cristalizando es la negación a la participación que afecta a nuestros compatriotas".
El legislador recalcó que "quienes promuevan este tipo de divisiones, no hacen sino ahondar la crisis de participación y representatividad que sufre el sistema de partidos desde hace ya unos años".
En general, la iniciativa legal permitirá ampliar el ejercicio democrático, al incorporar a los compatriotas que desean ser parte de los comicios chilenos y se ven impedidos por estar fuera del país.
Seguramente, a pesar del rechazo de la derecha, en las próximas elecciones del 2017 se hará realidad el derecho de los chilenos residentes en el extranjero a sufragar, aunque todo indica que será solamente para elegir al presidente o votar en algún plebiscito que sobre un tema de importancia nacional. Fi
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