Pese a los violentos desalojos de los establecimientos educacionales, los estudiantes secundarios chilenos continúan con las tomas en medios de sus protestas por una mejor educación.
Durante la madrugada del jueves varios de los colegios secundarios de la comuna de Santiago, en la capital chilena, fueron violentamente desalojados por la policía uniformada, carabineros, mientras sus estudiantes resistieron con piedras y palos.
Un total de 139 jóvenes fueron detenidos durante los desalojos, en especial el Liceo Daria Salas que estuvo más de 30 horas sitiado por las fuerzas especiales de carabineros.
Pese a esto, los liceos Internado Nacional Barros Arana (Inba), Amunategui y Barros Borgoño fueron retomados durante la mañana y durante la tarde, el Instituto Nacional, el Liceo Lastarria y el Liceo de Niñas Carme Carvajal decidieron, por votación, plegarse a las manifestaciones.
Durante la noche, al menos dos de estos colegios de la comuna de Providencia en la ciudad de Santiago, el Liceo 7 de Niñas y El Carmela Carvajal, fueron desalojados, siendo detenidas las estudiantes que se encontraban en el lugar.
Cuando la policía llegó a otro Liceo, el Arturo Alessandri, este había sido desocupado por los jóvenes para evitar ser apresados.
Todos estos colegios son llamados como "los emblemáticos", los mejores establecimientos públicos del país con los mejores resultados en los distintos indicadores aplicados en Chile, sobre todo el Instituto Nacional, uno de los más antiguos y donde han egresado varios Presidentes de la República.
El ministrro de Educación de Chile, Harald Beyer, salió a defender los desalojos, por considerar que el Estado "debe velar por el derecho a la educación".
"Esa es la queja permanente de padres y apoderados y de los propios estudiantes. Hay otras formas de expresión muy legítimas. En ninguna parte del mundo se permiten las tomas", dijo el ministro.
Lo mismo indicó el ministro secretario general de Gobierno, Andrés Chadwick, que aseguró que
"aquí lo que ocurre es que un grupo minoritario de estudiantes en no más de cinco o seis liceos de Santiago han utilizado nuevamente la fuerza con el propósito de generar presiones para que se haga solo lo que ellos quieren o desean y sin estar dispuestos a escuchar", dijo.
Los estudiantes secundarios chilenos, junto a los universitarios, llevan más de un año en grandes protestas para pedir una reforma educacional, que hasta el momento no ha conseguido un diálogo con el gobierno.
El rechazo a algunas propuestas que el gobierno a enviado al Congreso y la falta de diálogo, han hecho que los secundarios optaran por radicalizar su postura y proceder a las tomas, mientras los universitarios se concentran en ganar apoyos políticos para detener los proyectos del oficialismo.