La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, promovió hoy los esfuerzos de su país para combatir el sida en medio de acusaciones en el sentido de que Estados Unidos se está rezagando en el combate de la pandemia.
"Muchas personas alrededor del mundo no se encuentran satisfechas en cuanto a que hemos hecho lo suficiente", dijo Clinton a miles de personas reunidas en la Conferencia Internacional sobre Sida en Washington D.C.
"Pero estoy aquí" para luchar "por una generación libre de sida", dijo Clinton.
Efectivamente, Estados Unidos ha sido acusado de rezagarse en cuanto a la reducción en el número de infecciones nuevas de VIH porque la tasa se ha mantenido estable en alrededor de 50.000 casos nuevos al año desde los años noventa, mientras que otros países, incluyendo a muchos países del sur de Africa, han reducido de forma significativa esta tasa durante el mismo periodo.
Estados Unidos busca superar "uno de los obstáculos más grandes" para combatir el sida: Cuando las mujeres son diagnosticadas como portadoras de VIH, frecuentemente son remitidas a clínicas lejanas para recibir tratamiento.
"Como resultado, demasiadas mujeres nunca inician el tratamiento", dijo Clinton, y anunció que Estados Unidos invertirá 80 millones de dólares adicionales para cerrar esa brecha.
Clinton también reiteró el compromiso de Estados Unidos para eliminar la transmisión de madre a hijo para 2015.
El presidente estadounidense Barack Obama está avanzando a partir del legado del Plan Presidencial de Emergencia para el Alivio del Sida (PEPFAR, por sus siglas en inglés) iniciado por el presidente anterior George W. Bush, al cambiar de la modalidad de emergencia al de "sistemas de salud sostenibles", dijo Clinton.
Clinton señaló que se ha conseguido gran progreso a nivel mundial para combatir esta enfermedad desde la última vez que la conferencia se celebró en Estados Unidos en 1990. En ese entonces, había poco que hacer a nivel médico en relación con la enfermedad. "Eso ha cambiado", dijo la secretaria, y agregó que el sida ya no es un sentencia de muerte con la llegada de nuevos medicamentos y programas capaces de salvar vidas.
"La capacidad de tratar ... la enfermedad ha avanzado", dijo. "Sí, el sida aún no tiene cura, pero ya no es una sentencia de muerte".
La secretaria destacó el anuncio de Obama hecho en diciembre, durante el Día Mundial de la Lucha contra el Sida, en el sentido de que su administración está comprometida con proporcionar a seis millones de personas a nivel global tratamiento capaz de salvar vidas.
Estados Unidos está centrado en una prevención de "combinación", con una estrategia centrada en los condones, el tratamiento como prevención, y en detener la transmisión de VIH de madre a hijo entre otros objetivos.
Para progresar en cuanto a tratamiento y prevención, Estados Unidos ha sumado financiamiento para más de 600.000 personas desde septiembre y se está acercando rápidamente al objetivo nacional de seis millones de personas para finales del próximo año.
Clinton también anunció decenas de millones de dólares en inversiones nuevas para alcanzar a poblaciones clave impactadas por la enfermedad.
La Conferencia Internacional sobre Sida es la reunión más grande de profesionales que trabajan en el campo del VIH, incluyendo a personas que viven con VIH y a otros líderes en la repuesta ante el VIH. La conferencia desempeña un papel fundamental para dar forma a la respuesta global ante el VIH y para mantener el VIH y el sida en la agenda política internacional.
Esta semana, más de 20.000 delegados de todo el mundo se reunirán en la capital estadounidense y participarán en una serie de sesiones, páneles, y discusiones encabezadas por la comunidad centrados en movilizar a los gobiernos y a las comunidades para alcanzar la visión de cero nuevas infecciones de VIH, cero discriminación y cero muertes relacionadas con sida.
La primera Conferencia Internacional sobre Sida se celebró en Atlanta, Georgia, en 1985 y posteriormente se celebró en San Francisco en 1990. Se suponía que la conferencia se celebraría dos años después en Boston, pero la comunidad global de investigación se negó a volver a Estados Unidos debido a su prohibición de viaje a personas portadoras de VIH. Esta prohibición fue eliminada por la administración Obama en 2009.
Hasta 34 millones de personas en todo el mundo viven con VIH/Sida y hay alrededor de 2,5 millones de diagnósticos nuevos cada año, según Unsida. Fin