Juncker, primer ministro de Luxemburgo, negó las especulaciones en el sentido de que la reunión de los ministros de Finanzas fue dedicada a la posibilidad de que Grecia salga de la zona del euro y dijo: "Nadie, absolutamente nadie, presentó argumentos en ese sentido".
Juncker señaló que Grecia no tiene más alternativa que respetar las condiciones, incluyendo una serie de reformas estructurales y medidas de austeridad del programa de rescate de 130.000 millones de euros (167.000 millones de dólares) acordado con la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.
Sin embargo sugirió a los prestamistas internacionales suavizar algunos de los términos y quizás considerar el plazo para que Grecia cumpla con los objetivos deficitarios establecidos en el plan de rescate.