Cuba busca defender el concepto de que en la isla se cultiva el mejor tabaco del mundo, con la próxima realización del XIV Festival del Habano, un evento que cada año mezcla placer y lujo en La Habana.
El Comité Organizador del Festival, que se realizará en el habanero Palacio de Convenciones del 27 de febrero al 2 de marzo, invitó a disfrutar de una semana de placer y deleite entre amigos de los puros en la tradicional cita anual de febrero en la capital cubana.
Un millar de personas de unos 60 países son esperadas en el Festival, considerado como el más importante de su tipo en el planeta, y organizado por la corporación Habanos S.A., una empresa mixta entre la estatal Cubatabaco y Altadis, filial franco-alemana de la multinacional británica Imperial Tobacco.
Altadis se encarga de comercializar en el mundo los apreciados y caros puros habanos.
Empresarios, hombres de negocios, coleccionistas, sommeliers, catadores, directivos, artistas, productores, funcionarios y diplomáticos podrán degustar de Cohiba, una de las marcas anfitrionas y creada tras el triunfo de la Revolución Cubana, el 1 de enero de 1959, y de la que se dice que el líder Fidel Castro fue un impulsor antes de dejar de fumar hace décadas.
También la cita rendirá homenaje a Romeo y Julieta, una de las más antiguas marcas de Cuba y el mundo, aunque habrá énfasis en una nueva modalidad, la H. Upman Royal Robusto, de acuerdo con lo anunciado en la convocatoria.
La estrella será el puro H. Upmann Half Corona, cuyos creadores lo describen como una pieza aromática, equilibrada y con fortaleza de suave a media.
Tiene un diámetro de 44 milímetros y largo de 90 y está en correspondencia con las necesidades de muchos aficionados a los habanos de vitolas de corto tiempo de fumada, sin renunciar a la plenitud de la calidad de estos puros tipo Premium, según su publicidad.
Su producción es limitada, de sólo 5.000 estuches, cada uno con 10 puros del tipo Premiun, que son los hechos a mano, y se afirma que su calidad es superior por el suelo en el que se cultiva la hoja, en el occidente nacional, y la notable experiencia de los productores.
Desde Gabriel García Márquez hasta Arnold Shwarzenegger, desde Naomi Campbell hasta Omara Portuondo, desde Jack Nicholson hasta Matt Dillon, grandes personalidades mundiales han participado en las distintas ediciones del Festival, el evento de más lujo y glamour de cuantos se hacen hoy en la isla.
La cita celebrará los 520 años de descubrimiento del tabaco, una singular historia que se inició el 4 de noviembre de 1492, cuando el español Rodrigo de Xerez y el judío converso Luis de Torres vieron fumando a los indígenas unas hojas secas que desprendían una peculiar fragancia.
Llevado a Europa por los colonizadores españoles, el tabaco fue considerado también medicinal, como purgante y antiparasitario, pero también fue un arma para el pirata Francis Drake y el corsario John Howkins, quienes convencieron a sus seguidores, allá por el siglo XVI, de que era bueno realizar asaltos echando humo.
A la lista de fumadores con el tiempo se sumaron el zar Federico el Grande, Benito Juárez, Abraham Lincoln, Napoleón Bonaparte, José Stalin, Ulises Grant y Theodoro Roosevelt.
Fueron también grandes fumadores de puros, Sigmund Freud, Orson Welles, Ernesto Che Guevara y Winston Churchill, este último inspirador de una de las vitolas más voluminosas de las fabricadas en Cuba.
En la actualidad, el habano es considerado como elegante e histórico por sus aristocráticos precios y por las personalidades que le rindieron culto, como también lo hizo uno de los presidentes más famosos de Estados Unidos: John F. Kennedy. Fin