El uso de la acupuntura en menores de edad es común y en general resulta segura para ellos siempre y cuando sea practicada por "profesionales debidamente capacitados", informaron hoy investigadores canadienses en el diario en línea Pediatrics.
Investigadores de la Universidad de Alberta analizaron datos de 37 estudios de acupuntura con agujas realizados en el transcurso de 60 años en menores cuyas edades fluctuaron entre recién nacidos y los 17 años, y evaluaron la asociación entre la acupuntura y diversos niveles de efectos secundarios en los menores. Los investigadores encontraron que de 279 efectos secundarios identificados, 253 fueron ligeros, uno moderado y 25 fueron serios.
Entre los efectos secundarios se incluyeron sangrado, infecciones y problemas cardiacos y pulmonares. Un niño pudo haber sido infectado de VIH. Pero los investigadores señalan que los efectos secundarios serios tuvieron que ver con condiciones inferiores al estándar de quien proporcionaba el servicio de acupuntura, más que con la técnica en sí. También concluyeron que en manos profesionales, la acupuntura pediátrica es segura.
La acupuntura ha existido durante miles de años y la teoría tradicional china indica que la colocación de una aguja ayuda a equilibrar el flujo de energía del cuerpo llamada "chi". En ocasiones, la acupuntura es utilizada para tratar dolores de cabeza, migrañas, dolor de espalda y articulaciones, calambres y la náusea inducida por la quimioterapia. Se calcula que cerca de 150.000 menores estadounidenses son sometidos cada año a tratamientos de acupuntura. Fin