

Las estadísticas han mostrado que los precios de los cereales se incrementaron 5,5 por ciento en marzo y abril de este año y 71 por ciento en los últimos 12 meses.
También se elevaron los precios del maíz (11 por ciento), trigo (4 por ciento) y grasas (7 por ciento), mientras que disminuyeron los del azúcar (menos 7 por ciento) y los lácteos (menos 24 por ciento), en tanto aceites y carnes se mantuvieron inalterados.
Por su alto valor comercial, estos productos son virtualmente inaccesibles a la población con menores recursos económicos, agregó.
Una de las metas propuestas para la V Reunión del Grupo de Trabajo de la Iniciativa ALCSH es revalorizar y promover productos autóctonos u originarios, en el caso peruano los tubérculos andinos (patata y oca) y otros granos, con alto valor proteínico, como la quinua, la kañiwa y la kiwicha, para contribuir en la alimentación y en la economía rural.
En el caso de Perú, 70 por ciento de las unidades agropecuarias menores de tres hectáreas destinan 60 por ciento de su producción al autoconsumo, con poco margen para comercializar sus cosechas por la lejanía de los centro surbanos o centros de acopio.
Entre los riesgos que enfrenta el sector está la vulnerabilidad en la producción de alimentos debido a los cambios climáticos.
La población peruana en situación de pobreza y de extrema pobreza ha descendido de 48,6 y 17, 1 por ciento, respectivamente en 2004, a 34,8 y 11,6 por ciento en 2010.
Las tasas han mejorado, sin embargo "aún representan un porcentaje considerable de personas en situación de vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria", remarcó la ministra peruana de la Mujer y el Desarrollo Humano, Virginia Borra.
Desde 2005, cuando se lanzó la iniciativa ALCSH, seis países han aprobado leyes de seguridad alimentaria y nutricional (Guatemala, Brasil Venezuela, Ecuador, Nicagua y Honduras), mientras que otros nueve están en pleno proceso legislativo.
El Derecho de Alimentación está reconocido explícitamente en las constituciones de Brasil, Ecuador, Bolivia y Nicaragua.