Como parte de las festividades del año nuevo chino en Venezuela, la compañía china Opera Wu Troupe de Zhejiang se presentó este viernes en el emblemático teatro Teresa Carreño de Caracas y deslumbró al público asistente con su arte teatral con más de cuatro siglos de tradición.
La compañía, que está de gira por Latinoamérica y antes de llegar a Venezuela pisó Cuba para una sola presentación en La Habana, realizará una última función este sábado por la tarde en el Teresa Carreño luego de visitar también Valencia, capital del estado central Carabobo.
Al evento patrocinado por los gobiernos venezolano y chino asistió el ministro de la Cultura de Venezuela, Francisco Sesto, y el embajador de China en la nación sudamericana, Zhao Rongxian.
"(Buscamos) demostrar que China está muy cerca y que ese pueblo extraordinario, o ese conjunto de pueblos y culturas milenarias unidas en una gran nación, ha resuelto problemas que otras naciones a lo largo de siglos no han logrado resolver (...) No hay un pueblo que en tan corto tiempo ha resuelto tantos problemas", comentó Sesto a Xinhua.
Previo al inicio del acto, el ministro venezolano explicó que los paradigmas de distancia cultural entre los dos países son falsos porque "a la medida que se estrechan los lazos de los pueblos, el conocimiento genera el afecto y eso es muy importante para nosotros".
Por su parte, el embajador Zhao argumentó que la presentación de la también llamada Opera Jinhua persigue promover el entendimiento y el conocimiento entre los pueblos, puesto que las relaciones bilaterales "pueden entrelazarse más y esta presentación forma parte de este intercambio".
De las 9 obras del repertorio para esta ocasión, el auditorio estalló en aplausos y sonrisas con la parodia de la novia traviesa que se dirige desde su casa hacia su matrimonio sobre una simbólica carroza china que es conducida por cuatro pícaros jóvenes que juegan con ella.
Fue aún más llamativa la magia del "Señor de las máscaras" por su agilidad, convertida en arte, para poner sobre su rostro miles de curiosas máscaras en tan sólo un parpadeo.
Pero la "Danza del dragón de nueve partes" terminó por enamorar a los presentes. Al final de la muestra más emblemática de la cultura asiática, niños, adultos y jóvenes se pararon de sus asientos y aplaudieron por más de un minuto a los bailarines del dragón.
"De verdad que me pareció fantástico. La vestimenta del dragón... Fue genial todas las acrobacias, la coordinación. Estuvo fantástica la muestra de la cultura", dijo Eliecer Fajardo a Xinhua, un joven universitario que asistió a la obra en compañía de su novia.
Miles de historias de la tradición china se muestran en la Opera Wu, una combinación de música, animación, acrobacia, marionetas gigantes y máscaras, interpretaciones propias de una de las obras más importantes del legado chino. Fin