Las pérdidas en el departamento peruano del Cusco por las fuertes lluvias de finales de enero sumaron unos 750 millones de soles (250 millones de dólares).
Un primer balance oficial señala que las intensas precipitaciones pluviales, que llegaron a 130 litros diarios por metro cuadrado (más que el promedio semanal en esta época del año) dejaron al menos 12 muertos, 9.400 damnificados, 5.000 viviendas derruidas y más de 10.000 afectadas.
Además quedaron destruidos nueve colegios, más de 16.000 hectáreas de tierra de cultivos perdidas, 21 puentes colapsados y otros 30 en peligro de quedar inutilizados y varias decenas de kilómetros de vías terrestres dañados.
La ciudadela incaica de Machu Picchu, el mayor centro turístico del Perú, suspenderá el acceso a turistas debido a que 6,15 kilómetros de la vía férrea, que une la capital departamental homónima con el poblado de Aguas Calientes (distantes por 110 kilómetros), al pie del recinto arqueológico, están seriamente dañados.
Los trabajos de reconstrucción del acceso durarán al menos ocho semanas.
Asimismo, los hoteles, hostales y restaurantes de Aguas Calientes, una localidad con construcciones informales e ilegales quedaron muy afectados, inclusos inundados en su primer piso (algunos tienen hasta cinco pisos), por el alto caudal del río Vilcanota.
Esto, desde ya, ha significado la cancelación de un gran número de reservas de visitantes a Machu Picchu, se calcula que esto implica dejar de percibir como mínimo 250 dólares diarios por "paquete turístico" lo que redundará desfavorablemente en los ingresos departamentales y de la población que vive del turismo.
Durante 2009, Cusco, y concretamente Machu Picchu, recibió 2,5 millones de visitantes, entre nacionales y extranjeros.
El presidente del Gobierno Regional de Cusco (GRC), Hugo Gonzales, ha manifestado que espera que el gobierno central defina el apoyo económico a su departamento, pues considera que el Decreto Supremo que faculta el uso del canon para cubrir la emergencia, a los cuatro departamentos (Cusco, Puno, Huancavelica y Apurímac), afectados por las adversas condiciones climáticas, "es insuficiente".
"El gobierno central va a intervenir, por ejemplo construyendo en 60 días 4.828 módulos de vivienda para los damnificados, previo censo y reubicación. Me parece bien. Hay poblaciones (de aguas Calientes), como Huacarpay o Lucre, parte de Surite, que deben ser evacuadas de inmediato", puntualizó en entrevista concedida al diario nacional "El Comercio".
"Mire estos datos espeluznantes. Tenemos (en Cusco) 1.746 empresas vinculadas al turismo (agencias, hoteles, restaurantes) con un total de 25.000 trabajadores, mano de obra directa. Se ha retirado, suspendido, cesado o adelantado vacaciones a 17.000 personas. Imagine la magnitud de la tragedia económica", agregó.
Gonzales aseguró que "no hay turistas, todo está vacío. Los días 1, 2 y 3 de enero de este año han entrado y salido 7.864 pasajeros. El 1, 2 y 3 de febrero, después del desastre, han entrado y salido 3.337 pasajeros. Menos de la mitad", relató.
En ese sentido, el ejecutivo de Ferrocarril Transandino, Rómulo Guidino, explica que la empresa ha trabajado en dos frentes de la línea ferroviaria: en el acceso norte (que comprende la ruta Ollantaytambo-Piscacucho-Aguas Calientes-Hidroeléctrica) y el otro, que va de Piscacucho a Machu Picchu.
"El primero lo debemos terminar en aproximadamente 10 días. Para el segundo hemos estimado un tiempo de entre 7 y 8 semanas para la rehabilitación", detalló.
"Primero, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), y Prom-Perú harán una campaña para señalar que en la ciudad del Cusco, que se encuentra a 110 km de Machu Picchu, la actividad turística continúa. Estamos orientando alianzas con el sector privado, pensando en el turismo interno, para anunciar buenos precios y que la actividad en esa ciudad se reactive", explicó la viceministra Mara Seminario.
El otro frente, agregó, será comunicar al mundo que Machu Picchu se encuentra en excelentes condiciones, pues las lluvias no la afectaron como si ocurrió al poblado de Aguas Calientes, que está en la parte baja.
"Esta difícil situación ha hecho brillar más el ingenio de los incas. No hay ninguna laguna o ninguna acumulación de agua en el complejo arqueológico", recalcó.
Por su parte, el titular del GRC calificó de "error colgarse (depender)" de Machu Picchu como referente turístico, pues existen otros sitios atractivos que hablan de la grandeza del imperio incaico, como Sacsahuamán, así como pintorescos pueblos andinos y otros lugares para visitar. Chincheros y otros sitios.
"Para el turismo nacional estamos acordando rebajar en 50 por ciento los costos de restaurantes, hoteles y aviones para ir a todos esos lugares, menos a Machu Picchu, que, digamos está de vacaciones, dejémoslo descansar. Queremos plantear esa alternativa al Mincetur", acota.
Respecto a encontrar una solución para Aguas Calientes, punto neurálgico para visitar Machu Picchu, Gonzales precisa que con el tiempo "se ha convertido en tierra de nadie", al señalar que existe una norma municipal que impide construir a 30 metros del río pero que "nadie hace caso".
"Es una tugurización impresionante, pero lamentablemente el gobierno regional no tiene autoridad ahí. De noche construyen. Tenía 800 habitantes y ahora tiene más de 4.000. El plan maestro de Machu Picchu propone reordenar Aguas Calientes, pero es imposible", concluyó.
Las torrenciales lluvias han afectado en gran medida las tres regiones naturales del Perú, tanto en la costa, sierra y selva, produciendo inundaciones y deslizamientos de lodo y piedra, lo que ha abiertos varios frentes para distribuir la ayuda humanitaria. Fin