Estados Unidos y la Unión Europea (UE) condenaron ayer a Irán por sus violaciones de los Derechos Humanos; mientras, por su parte, Teherán informó al órgano de supervisión nuclear de la ONU de que empezaría a producir uranio enriquecido al 20 por ciento dentro del país.
En una declaración conjunta dada a conocer por la Casa Blanca, Estados Unidos y la UE "condenan las continuas violaciones a los Derechos Humanos en Irán" desde las elecciones presidenciales del 12 de junio del año pasado.
Washington y Bruselas están " particularmente preocupados por el aumento de la violencia... en torno al aniversario de la fundación de la República Islámica el 11 de febrero", dice la declaración.
Ambas partes pidieron al gobierno iraní que "cumpla sus obligaciones internacionales sobre Derechos Humanos".
Horas antes, Irán notificó a la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), el órgano de supervisión nuclear de la ONU, sobre el plan de la República Islámica para producir uranio enriquecido al 20 por ciento dentro del país, una decisión que molestó a las potencias occidentales.
Los ministros de Defensa francés y estadounidense anunciaron conjuntamente en París que los dos países trabajarán juntos para imponer sanciones nuevas a Irán sobre la cuestión nuclear.