Las discusiones sobre la Convención de Ottawa se iniciaron hoy en el marco de la cumbre mundial contra las minas antipersonales, que se llevará a cabo hasta el próximo viernes en la ciudad colombiana de Cartagena.
El encuentro fue inaugurado por el embajador de Suiza en Colombia, Jürg Streuli, quien desde el 2008 ha liderado la Novena Reunión de Estados parte de la Convención de Ottawa.
Posteriormente, tomó la palabra Susan Eckey, embajadora de Noruega en Colombia y presidenta designada para la segunda Conferencia de Examen de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonal.
"Estamos de acuerdo en que el bienestar, derechos de la gente y compromisos con los sobrevivientes estará en el centro de nuestros esfuerzos en la Cumbre de Cartagena", sostuvo la diplomática durante el acto.
Durante la sesión, Eckey aseguró que cada país que firmó la Convención de Ottawa debe asegurar compromisos de desminado y los recursos necesarios para las víctimas de las minas antipersona.
"Iniciamos nuestro trabajo de sólo cuatro días que tenemos a nuestra disposición para completar nuestras labores sustantivas, lo cual significa que debemos enfocarnos en ir al punto central de los temas", agregó.
Durante la conferencia se analizarán temáticas sobre cómo lograr los objetivos de la cumbre de Ottawa y cómo asistir a las víctimas de las minas antipersonales.
Asimismo, los representantes de alto nivel anunciarán su compromiso de redoblar su lucha para prohibir las minas antipersonales.
Entretanto, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció que algunos países que firmaron la convención de Ottawa no han cumplido con los plazos para destruir sus existencia de minas antipersonales.
La denuncia fue realizada por Peter Herby, de la Unidad de Armas, División Legal del CICR, en el primer día de la cumbre mundial contra las minas antipersonales.
"Varios países no han cumplido con sus plazos de destrucción de existencias (de minas antipersonales) y la mayoría de las víctimas aún no ven una mejoría significante y sostenible en sus vidas", sostuvo Herby.
El CICR aseguró que invitará a los países que están participando en la cumbre de Cartagena a que respondan "a los desafíos con urgencia y determinación, asignando más recursos a esta causa en los próximos cinco años".
A la cumbre de Cartagena asisten delegados de 156 Estados parte de la Convención de Ottawa, además organizaciones como las Naciones Unidas (ONU), representantes de la sociedad civil, Organizaciones No Gubernamentales, entre otras.
"La convención ha tenido una importante repercusión en la utilización, la producción, el comercio de las minas antipersonales en todo el mundo entero", recordó el CICR en un documento informativo.
De otra parte, la ONU dijo que tiene un déficit de fondos para el año entrante de 565 millones de dólares para los proyectos que desarrolla en favor de las víctimas de las minas antipersonales.
"Pese a los progresos alcanzados en los últimos años en el tema de la lucha antiminas, necesitamos mantenernos focalizados en este tema a fin de que se puede erradicar el sufrimiento que causan las minas terrestres", aseveró Gustavo Laurie, director de Política y Apoyo de Servicio de la ONU de Actividades Relativas a las Minas.
La cumbre de Cartagena es el nombre que se le ha dado a la Segunda Conferencia de Examen de la Convención de Prohición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonales y sobre su Destrucción. Fin