Una tecnología desarrollada por investigadores brasileños y aún en fase experimental permite aumentar en un 37 por ciento la productividad del etanol extraído de la caña de azúcar, informó hoy la estatal Agencia Brasil.
La técnica permite que las plantas productoras extraigan el combustible tanto de la caña de azúcar como del bagazo de la caña de azúcar, es decir de la biomasa que queda del producto y que actualmente es desechada.
La tecnología para obtener el llamado biocombustible de segunda generación por ahora está restringida a laboratorios y plantas experimentales pero podrá estar disponible para la producción a escala industrial en tres años, afirmó la investigadora Elba Bon,coordinadora científica de la Red Bioetanol.
Brasil es el mayor productor y exportador mundial del etanol de caña de azúcar, combustible alternativo, que no emite gases contaminantes y que en el país ya tiene más demanda que la gasolina.
"Ya es posible aumentar el proceso de producción de etanol desde los actuales 80 litros por tonelada de caña hasta 110 litros por tonelada de caña si aprovechamos el material que sobra tras el proceso de extracción convencional del caldo de caña", explicó Bon en declaraciones a la Agencia Brasil.
Hasta ahora ningún país produce industrialmente etanol a partir de biomasa pese a que hay proyectos experimentales en diferentes naciones.
"En Brasil esos estudios ya avanzaron bastante pese a que la tecnología continúa en escala de laboratorio", agrega Leda Maria Fortes, investigadora de la Universidad Federal de Río de Janeiro(UFRJ) e igualmente integrante de la Red Bioetanol.
"Esos avances pueden colocar a Brasil en una posición más privilegiada. Ya varias plantas manifestaron su interés en la tecnología debido a que les permite aumentar sus ganancias", agrega Bon.
La nueva tecnología se basa en el proceso de hidrólisis del bagazo de la caña de azúcar, pero sus resultados aún tienen que ser verificados en laboratorio.
Tal hidrólisis puede ser hecha con el uso de ácidos o con el uso de enzimas, que funcionan como catalizadores en los procesos para transformar la celulosa de las plantas en glucosa.
Los investigadores brasileños han centrado sus estudios en la hidrólisis con enzimas debido a que la que utiliza ácidos genera inhibidores del proceso de fermentación y puede corroer los equipos.
La gran ventaja de la nueva tecnología es que aumenta la capacidad de producción de etanol sin necesidad de aumentar el área cultivada con caña de azúcar, por lo que no reduce la producción de alimentos ni amenaza áreas selváticas. Fin