Por primera vez en la historia de Brasil, una abogada indígena defendió hoy ante el Supremo Tribunal Federal (STF) de su país el derecho de los pueblos indígenas a su propia tierra.
Joenia Batista de Carvalho, de la etnia wapichana, primera india en formarse en Derecho en el país sudamericano, representa a varias comunidades indígenas en defensa de la demarcación continua de la reserva Raposa Serra do Sol.
La referida reserva indígena está ubicada en el estado de Roraima (norte), y es cuestionada por un grupo de productores de arroz que ocupan parte de ese territorio desde hace tres décadas.
El STF decide hoy si mantiene la demarcación de la reserva en área continua, como prevé un decreto del presidente Luiz Inácio Lula da Silva de mayo de 2005, o si divide la tierra en islas, para mantener en el lugar poblados, hacendados y plantadores de arroz.
La abogada indígena, quien se presentó ante el máximo tribunal con el rostro pintado según la tradición de su pueblo, comenzó su alegato recordando que 21 líderes comunitarios fueron asesinados, sus familias amenazadas y fueron quemadas numerosas casas desde que llegaron los invasores.
Según ella, lo que está en juego en el juicio de hoy son los 500 años de colonización. "Estamos viviendo un momento histórico en Brasil. La Raposa Terra do Sol representa la voz de los pueblos indígenas hoy", resaltó.
Carvalho comentó que en las comunidades Barro, Maturuca, Jawari, Tamanduá, Jacarezinho y Manalai, a las que ella representa, los indios preguntan por qué están siendo juzgados y qué error cometieron para que ello ocurriera.
"Somos acusados de ladrones dentro de nuestra propia tierra. Somos calumniados, discriminados y hay que poner un fin a todo eso. Cabe al STF aplicar lo que ya hablamos hace mucho tiempo", subrayó.
La reserva Raposa Terra do Sol abarca un área de 1,74 millones de hectáreas y tiene una población de aproximadamente 18.000 indígenas.
Unos 200 arroceros, que se resisten desde fines del año pasado a abandonar las tierras, afirman que su devolución a los indígenas puede poner en riesgo la soberanía nacional, posición compartida también por una parte del Ejército brasileño. Fin