China negó ayer un reporte que señala que Beijing está aplicando una política de "no africanos ni mongoles" en sus bares, señalando que es "infundado".
"El informe es completamente infundado ya que revisamos el caso con el Buró de Seguridad Pública de Beijing", declaró el vocero del Ministero de Relaciones Exteriores de China, Liu Jianchao.
Sus comentarios surgieron después de que el periódico Morning Post del Sur de China, un periódico de Hong Kong, informase recientemente que la policía de Beijing puso en marcha planes para evitar que establecimientos en el distrito de bares Sanlitun, en el centro de Beijing, ofreciesen servicio a africanos y a mongoles.
"Los Departamentos de seguridad pública de Beijing, incluyendo la estación de policía de Sanlitun, nunca han solicitado a ningún bar que niegue el servicio a clientes de cualquier región o país en particular", afirmó Liu.
El vocero indicó que los bares en Sanlitun y otras áreas atienden a los extranjeros como es usual.