El gobierno chino manifestó ayer jueves su esperanza para que la situación en Darfur no se complique por la petición de una orden de detención contra el presidente sudnés, Omar al-Bashir.
China se encuentra "muy preocupada" por la acusación lanzada por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el líder sudanés, manifestó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Liu Jianchao, en una rueda de prensa.
El fiscal jefe de la CPI, Luis Moreno-Ocampo, pidió el lunes una orden de detención contra el gobernante sudanés por genocidio, crímenes de guerra y lesa humanidad en Darfur.
Liu señaló que los integrantes de la comunidad internacional mantuvieron diferentes opiniones sobre el asunto, y que los países pertinentes están sosteniendo consultas al respecto.
"China está preparada para continuar con el intercambio de puntos de vista con ellos sobre el asunto", comentó.
También aseguró que China ha procurado salvaguardar la paz y la estabilidad de Sudán y realizar la paz, estabilidad y desarrollo en la región de Darfur.