Una fundación japonesa no gubernamental reanudó hoy el financiamiento de la plantación de bambú en la provincia suroccidental china de Sichuan, después de una suspensión de dos años.
La Fundación Japón-China de Intercambio Verde donó 6,5 millones de yenes (63.200 dólares USA) a la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu para la plantación de 10 hectáreas de bambúes.
Esta es la tercera donación de la organización, establecida hace ocho años para contribuir a la protección ambiental de China, que donó la misma cantidad de dinero para cultivar bambúes en 2004 y 2005, repetitivamente.
"Queremos contribuir a que los pandas se alimenten mejor y vivan mejor en su lugar de origen de Sichuan con nuestros esfuerzos continuos", dijo Yamada Tatsuo, un reconocido profesor japonés de estudios chinos, en nombre del donador y durante la ceremonia de donación.
Luego expresó su gratitud al presidente chino Hu Jintao, quien prometió durante su reciente visita a Japón que prestará un par de pandas al país para una investigación conjunta.
Un panda macho adulto consume más de 30 kilogramos de bambú cada día. Cuesta alrededor de 60.000 yuanes (8.500 dólares USA) proveer comida para un panda adulto cada año, según Tan Hongming, un veterano experto chino de la base.
Los pandas gigantes son uno de los animales más raros del mundo y solamente sobreviven unos 1.600 ejemplares en los bosques de China, principalmente en las provincias de Sichuan y Shaanxi. Fin