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Estados Unidos expresó ayer fuerte oposición al referéndum propuesto por las autoridades de Taiwan sobre la membresía de la ONU a nombre de Taiwan, diciendo que la iniciativa, con el aparente objetivo de un cambio de nombre, "es un paso con la intención de cambiar el status quo" a través del Estrecho de Taiwan.
"Creemos que es nuestra obligación advertir que el contenido de este referéndum particular está mal concebido y es potencialmente muy perjudicial. Las malas iniciativas de política pública no son mejores por el hecho de estar cubiertas con la bandera de la 'democracia'", dijo Thomas Christensen, secretario de Estado adjunto a cargo de los asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, durante su intervención en la sesión de cierre de una Conferencia de la Industria de Defensa EEUU-Taiwan de tres días celebrada en Annapolis, Maryland.
Subrayando que sus comentarios representan los puntos de vista aceptados del gobierno de Estados Unidos, Christensen dijo que Estados Unidos no apoya ningún referéndum genérico sobre una solicitud para la ONU porque tal medida, que sería solamente útil en una postura política local en Taiwan, a Estados Unidos le parece "rara e improductiva".
"Por la parte de Estados Unidos, la cuestión de cómo responder sería en forma franca: reiteraríamos que nosotros no apoyamos la membresía de Taiwan en organizaciones internacionales que requieren la condición de Estado y por consiguiente no apoyamos tal referéndum" , dijo.
El referéndum particular apoyado por el líder de Taiwan Chen Shuibian, dijo, preocupa mucho más a Estados Unidos debido al asunto del cambio de nombre.
"Este borrador de referéndum plantea la interrogante de cómo debería ser llamado Taiwan en la comunidad internacional. Además, lo hace en una forma que podría ser interpretada por muchos como voto popular legalmente obligatorio", dijo Christensen.
"Es el aparente objetivo de un cambio de nombre en el referéndum, por consiguiente, lo que hace que la iniciativa nos parezca como un paso con la intención de cambiar al status quo", agregó.
El alto funcionario del Departamento de Estado rechazó argumentos de que el referéndum, aunque fuera aprobado, no llegaría a la búsqueda de un cambio de nombre, diciendo que tales argumentos son considerados por Estados Unidos como "puramente legalistas".
"Después de todo, si la nomenclatura específica no importa, para qué incluirla en el referéndum en primer lugar", preguntó.
En un nivel fundamental, dijo, tales argumentos legalistas de los apoyadores del referéndum hacen que parezca que no toman en serio los compromisos de Taiwan con Estados Unidos y la comunidad internacional de no buscar un cambio en el nombre oficial de Taiwan, que están dispuestos a ignorar los intereses de seguridad de Estados Unidos y están listos para poner en cierto riesgo los intereses de seguridad del pueblo de Taiwan a cambio de una ganancia política a corto plazo.
"Nuestra línea de fondo es que las potenciales consecuencias negativas de tal iniciativa para los intereses de Taiwan y Estados Unidos son potencialmente grandes, y, como ocurre con cualquier referéndum en la ONU, los beneficios para el estatus internacional de Taiwan son inexistentes, por lo cual debemos oponernos firmemente a tal iniciativa", subrayó.
Christensen rechazó también afirmaciones hechas por algunos líderes de Taiwan en años recientes, de que la independencia de Taiwan es el status quo que debe ser defendido.
El texto completo del discurso de Christensen fue publicado en la página de internet www.us-roc.org.
(13/09/2007, Agencia de Xinhua) |