El año pasado se recaudaron en China al menos 80.000 millones de yuanes (12.600 millones de dólares) en donaciones públicas, informó hoy lunes el ministro de Asuntos Civiles, Li Liguo, citando un registro preliminar y sin revelar cuándo se darán a conocer las estadísticas finales.
La cantidad de donaciones enunciada por Li sorprendió de igual manera a mucha gente, que creía que el sector benéfico de China había sufrido daños irrevocables a causa de los escándalos de malversación de fondos descubiertos en 2011.
Entre estos casos, el más notorio fue el de una joven, quien bajo el pseudónimo de "Guo Meimei" afirmó ser gerente de una empresa subordinada a la Sociedad de la Cruz Roja de China y ostentó sus riquezas en fotos publicadas en línea. Esto despertó la indignación de la ciudadanía, que interpretó que la chica había malversado fondos recaudados por la sociedad benéfica para financiar sus extravagancias. La Cruz Roja negó jamás haber empleado a "Guo Meimei".
"La evaluación del desarrollo de la filantropía en China no debe verse influenciada por una institución en concreto o la conducta indebida de un individuo", manifestó Li, advirtiendo de que no se tolerarán más incidentes de esta índole.
En 2008, las distintas organizaciones benéficas de China recibieron donaciones públicas por valor de 100.000 millones de yuanes después de que el fuerte terremoto de Wenchuan asolara las regiones suroccidentales del país. Al año siguiente, la cifra cayó a 54.000 millones de yuanes, mientras que en 2010, la cantidad volvió a subir para alcanzar 100.000 millones de yuanes, parcialmente debido a un grave seísmo que sacudió la localidad de Yushu de la provincia de Qinghai, en el noroeste del país.
Li se comprometió a realizar más esfuerzos para promover la transparencia de la información dentro del sector de la beneficiencia del país.
"La filantropía en China ha obtenido progresos magníficos en los últimos años", subrayó Li e indicó que el número de organizaciones no gubernamentales establecidas en China subió a 457.500, la mayoría de ellas implicadas en los servicios públicos.
Sin embargo, el ministro reconoció que la beneficiencia moderna en China todavía se encuentra en su etapa preliminar y que los problemas residen en la gestión, supervisión y elaboración de políticas internas.
Li anunció que su cartera relajará en mayor medida las restricciones sobre el registro de entidades sociales cualificadas y acelerará la creación de regulaciones relevantes a fin de asegurar el desarrollo favorable del sector benéfico del país. Fin