Casi un millón de beijineses visitaron el lunes los parques y las ferias de templos que hay repartidos por la capital, y rompieron así con la tradición de quedarse en casa el primer día del Año Nuevo Lunar chino, según las estadísticas oficiales.
Las tradicionales ferias de templos, en las que pueden verse representaciones, comprar artículos de artesanía de las diversas provincias chinas e incluso comidas típicas de esos lugares, registraron una cifra récord de 600.000 visitantes ayer, según informaba el rotativo local "Beijing Morning Post".
En la feria del Templo de la Tierra de Beijing, el actor Li Shaohua vistió una toga de emperador durante una representación de un ritual de culto característico de épocas antiguas. Li venció a decenas de candidatos dispuestos a interpretar el papel, y dedicó además un mes para preparar su interpretación.
La Feria del Templo de Changdian, la más antigua y conocida en el centro de la capital, fue la que recibió un mayor número de visitantes con gran diferencia. Sólo el lunes 178.000 beijineses caminaron entre los puestos del recinto, de acuerdo con las cifras ofrecidas por la adminstración del centro.
Por otra parte, un número récord de 157.200 personas acudieron a los 11 parques del centro de Beijing el lunes, lo que supone un 55,5 por ciento más de los que decidieron hacerlo el año pasado, informaba el Centro Municipal de Administración de Parques de Beijing en su página web hoy martes.
Los tres antiguos jardines imperiales, el Palacio de Verano, el Templo del Cielo y el Parque de Beihai, han tratado de revivir la cultura y el arte tradicionales para dar la bienvenida de forma especial a los visitantes durante esta semana de vacaciones con motivo del Año Nuevo Lunar, también conocido como el Festival de Primavera.
En el Templo del Cielo, adonde acudían los emperadores chinos a rendir culto a los dioses, los turistas pudieron asistir a un ritual tradicional de danza y rezos el lunes por la mañana, una actividad en la que participaron cerca de 300 actores que llevaban atuendos de estilo antiguo, indicó el citado centro.
Un portavoz del Templo del Cielo dijo que, al menos, 17.300 personas visitaron el lugar el lunes, cantidad que triplicó la habitual en otras épocas del año.
En la calle de Suzhou del Palacio de Verano, situado en el noroeste de Beijing, presentó un "centro comercial" construido por el emperador Qian Long (1736-1795) a semejanza de las calles de la bella ciudad oriental de Suzhou, cuyos empleados en bares, casas de té, y tiendas de artículos de papelería llevaban ropas típicas de la dinastía Qing (1644-1911). Incluso las barrenderas y los guardias de seguridad lucían atuendos de mujeres campesinas y oficiales de la época.
Además, 55.000 personas acudieron a Yonghegong, el Templo de los Lamas, a quemar barras de incienso para atraer la buena suerte en el Año del Buey que acaba de comenzar. Fin