La tasa de crecimiento de la producción industrial de China en el pasado mes de agosto se situó en un 12,8 por ciento, 1,9 puntos porcentuales menos que en julio y 4,7 puntos porcentuales menos que el mismo mes de 2007, informó hoy viernes el Buró Nacional de Estadísticas.
La producción industrial de China en agosto registró su tasa de crecimiento más baja de los últimos 18 meses debido a la débil demanda y los Juegos Olímpicos.
"La desaceleración de este índice se debió sobre todo al cierre y descenso de la producción de las compañías más contaminantes durante la celebración de los Juegos Olímpicos (entre el 8 y el 24 de agosto)", dijo Song Guoqing, catedrático del Centro de Investigación Económica de China, perteneciente a la Universidad de Beijing. No obstante, subrayó que esta situación "no representa una tendencia".
La anterior tasa más baja se registró en febrero de 2007, cuando el crecimiento de la producción industrial fue del 12,6 por ciento, como consecuencia de que un gran número de negocios habían suspendido sus operaciones por la celebración del Año Nuevo Lunar chino.
Entre enero y agosto, la producción industrial aumentó un 15,7 por ciento, cifra que supone un descenso frente al 16,1 por ciento registrado en los primeros siete meses del año y al 18,4 por ciento contabilizado en el mismo lapso del año pasado.
Las empresas industriales locales tuvieron más dificultades para vender sus productos debido a la debilitación de la demanda exterior para las exportaciones chinas en un contexto de recesión económica global.
La proporción entre producción y ventas fue del 97,75 por ciento en agosto, cifra supone 0,81 puntos porcentuales inferior a la correspondiente al mes de agosto del año pasado. Además, las exportaciones chinas crecieron a un ritmo más lento en agosto con un 21,1 por ciento, en comparación con el 26,9 por ciento de julio.
Los expertos del sector apuntaron que el gobierno podría estar orientando el principal foco de atención de sus políticas macroeconómicas desde el control de la inflación al impulso de la economía. Ello se debería a que el crecimiento de las exportaciones y de la producción industrial se desaceleró, al tiempo que el índice de precios al consumidor en agosto registró su nivel más bajo de los últimos 14 meses, con el 4,9 por ciento.
"Podemos esperar más reajustes en la estricta política monetaria", declaró Song a Xinhua. "La reducción de la inflación en agosto da un amplio margen para una distensión de las medidas macroeconómicas".
"Los datos de las exportaciones, producción industral e inversión en agosto pusieron de manifiesto que la economía atraviesa todavía una etapa de cierta contracción. Debe prestarse especial atención al mantenimiento del crecimiento económico", comentó Zhang Liqun, investigador del Centro de Investigación de Desarrollo del Consejo de Estado, gabinete chino.
"El gobierno realizará ajustes oportunos en las medidas de control macroeconómico a medida que la situación vaya cambiando", añadió.
La inversión en fábricas, carreteras y otros activos fijos en las zonas urbanas de China aumentó un 27,4 por ciento de enero a agosto.
"La tasa en términos nominales fue aceptable e incluso reveló una cierta aceleración", aseguró Zhang Xiaojing, economista de la Academia de Ciencias Sociales de China. "Pero al considerar el elevado índice del coste de las inversiones en activos fijos, se puede observar que el crecimiento real es más lento que el de hace un año".
El gobierno chino ha empezado ya a distender las políticas fiscales y monetarias ante la preocupación acerca de que una desaceleración económica podría suponer la pérdida de puestos de empleo.
Entre las últimas medidas de impulso económico se incluyen el aumento de las desgravaciones fiscales para las exportaciones de ropa y textiles, mayor variedad de créditos por cuotas para los campesinos y pequeñas y medianas empresas, así como la eliminación de honorarios administrativos para las compañías privadas pequeñas.
En cuanto a la desaceleración del crecimiento de la producción industrial, el sector de electricidad y calefacción fue el más afectado por la situación, mientras que las empresas productoras de equipos energéticos fueron las que mostraron una mayor capacidad de recuperación.
En agosto, estas últimas compañías registraron una tasa de crecimiento del 17,9 por ciento, la más elevada por detrás del 15,7 de las industrias de telecomunicaciones, de ordenadores y electrónica.
Las empresas productoras y proveedoras del sector de electricidad y calefacción experimentaron el crecimiento más bajo, con una tasa del 8,2 por ciento, mientras que la industria textil vio aumentar su producción industrial al 8,9 por ciento.
La producción de carbón subió un 12,1 por ciento hasta los 220 millones de toneladas en agosto. Al mismo tiempo, la de petróleo crudo aumentó un 1,6 por ciento hasta llegar a los 16,03 millones de toneladas, y la producción de electricidad experimentó una tasa de crecimiento del 5,1 por ciento para alcanzar los 316.100 millones de kilovatios.