El gobierno y la población deben asumir una mayor responsabilidad para ahorrar energía y combustible y reducir las tensiones energéticas, declaró ayer el primer ministro chino Wen Jiabao.
Wen hizo el comentario en una reunión del Consejo de Estado, o gabinete, manifestando que el limitado suministro de energía ha obstaculizado el desarrollo económico de China.
El desperdicio de energía es un serio problema en los departamentos e instituciones del gobierno, empresas administradas por el gobierno central, grandes proyectos públicos y hogares, indicó Wen.
"El ahorro de energía es una responsabilidad común de la sociedad", añadió.
El gobierno debe mejorar el uso de energía eficaz a través de amplias medidas para reducir el consumo de energía en vehículos, calefactores y acondicionadores de aire e iluminación.
Los departamentos correspondientes deben fortalecer la administración energética y la asignación de energía, así como atacar el desperdicio de energía, indicó Wen.
El Consejo de Estado también aprobó dos proyectos de regulaciones con medidas sobre el ahorro de energía para instituciones públicas y edificios residenciales.
El uso de energía en China por cada 10.000 yuanes (1.429 dólares USA) del producto interno bruto fue de 1,16 toneladas de carbón equivalente en el 2007, una reducción anual del 3,66%.