Las compañías aéreas chinas, que sufren una situación de inactividad en el mercado de la aviación, dijeron que el incremento del recargo por el combustible de los aviones, en vigor a partir de hoy martes, no supondrá un gran incremento de sus beneficios.
A partir de hoy, los pasajeros que viajan en vuelos nacionales tienen que pagar recargos por el combustible después de que la Administración de Aviación Civil de China (CAAC, siglas en inglés) aprobara este incremento por el aumento de los precios internacionales del petróleo.
"No hay suficiente demanda de tráfico aéreo ahora. Pese a la subida del recargo, las compañías aéreas aún tienen que aplicar más descuentos para atraer a un mayor número de pasajeros", indicó Luo Zhuping, director de China Eastern, una de las más grandes compañías aéreas del país, según recogía el diario local "Guangzhou Daily".
La CAAC ha aprobado la subida desde los 60 a los 80 yuanes (unos 11,66 dólares) en el recargo por combustible para vuelos de 800 kilómetros o menos.
Para los viajes nacionales de más de 800 kilómetros, cada pasajero tendrá que abonar 150 yuanes más, lo que supone un incremento de 50 yuanes respecto a la cifra anterior.
Esta es la cuarta vez que la entidad reguladora del sector de la aviación de China ha incrementado dichos recargos desde agosto de 2005, y la segunda ocasión en los últimos ocho meses que ha habido un incremento debido a la subida de los precios del petróleo.
La subida del recargo por combustible llegó después de que el máximo organismo de planificación económica de China, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, anunciara el aumento de precios de los combustibles de aviones en 1.500 yuanes por tonelada a partir del pasado 20 de junio.
"El coste del combustible constituye más del 40 por ciento de los costes totales de China Southern Airlines. El coste operativo de la aerolínea aumentó 15.000 millones de yuanes en un año por el incremento de los precios del petróleo", explicó Liu Shaoyong, presidente de la compañía.
Como consecuencia, las compañías aéreas de China se vieron obligadas a buscar diversas medidas para ahorrar combustible, entre las que se incluye la de transportar menos comida y agua en los vuelos. Fin