En el 2008, la economía de China podría crecer a un ritmo más lento que el registrado durante este año, o un 11% menos, en momentos cuando el gobierno trata de evitar su sobrecalentamiento, de acuerdo con Yao Jingyuan, economista jefe del Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
El Producto Interno Bruto (PIB) de la economía con el mayor crecimiento en el mundo crecerá un 11,5% durante este año, pronosticó Yao, citado ayer viernes por el periódico Shanghai Securities News, periódico perteneciente a Xinhua.
El PIB aumentó un 11,5% interanual en los primeros tres trimestres del año, a pesar de la aplicación de una serie de estrictas medidas, de acuerdo con el BNE.
Posiblemente, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el principal indicador de la inflación, subirá un 4,7% en 2007, informó Yao durante un foro llevado a cabo el jueves en Beijing, añadiendo que la presión inflacionaria se aliviará probablemente en el próximo año.
El IPC incrementó un 6,9% el pasado noviembre, la cifra más alta de los últimos 11 años, alcanzando un 4,6% entre enero y noviembre, situación que según los expertos se debió principalmente al aumento en los precios de los alimentos.
Yao señaló que el gobierno debe de recurrir a medidas más coordinadas para evitar que las subidas estructurales en los precios lleguen a pesar más en las cifras de la inflación, una de las metas principales de la Conferencia de Trabajo Económico Central, que concluyó el pasado 5 de diciembre.
El país asiático podría usar una apreciación más rápida de su moneda para hacer frente a la inflación, la cual también está creciendo a causa de la depreciación del dólar estadounidense y los elevados precios de los artículos en el mercado internacional, declaró Yao.
El economista jefe también calculó que el superávit comercial de China alcanzará los 260.000 millones de dólares en 2007. El superávit llegó a los 238.100 millones de dólares entre enero y noviembre, por encima de los 177.500 millones de dólares registrados en 2006.