El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en China alcanzó a su máximo nivel de los últimos 11 años en noviembre, un 6,9%, debido a la subida en el precio de los alimentos, avivando los temores de que el proceso inflacionista continúe fortaleciéndose.
De forma paralela, el país asiático registró un superávit comercial de 26.280 millones de dólares USA en noviembre, de acuerdo con las cifras facilitadas ayer por la Administración General de Aduanas.
El superávit registrado en noviembre, inferior a los 27.050 millones de dólares registrados en octubre, muestra de que los esfuerzos de macrocontrol económico realizados por el gobierno comienzan a surtir efecto.
Aunque se necesitará tiempo para reducir el imparable avance de las exportaciones chinas, el control de la inflación parece una tarea más difícil en la actualidad.
"El crecimiento del IPC indica una mayor presión de la inflación", comentó Yao Jingyuan, economista jefe del Buró Nacional de Estadísticas (BNE), quien atribuyó el alza del indicador al aumento en los precios de los alimentos, los cuales equivalen al 33% del IPC, así como al incremento en los precios del petróleo.
El precio de los alimentos subió un 18,2% en noviembre, en comparación con el 17,6% registrado en octubre.
El buró afirmó que los precios de los alimentos elevaron el IPC de noviembre en 5,94 puntos porcentuales.
Los precios de los cereales aumentaron un 6,6% frente al mismo período del año pasado, mientras que los del aceite para consumo humano experimentaron un crecimiento del 35%.
El precio de la carne de cerdo, al cual se habían atribuido los recientes incrementos en el IPC, se elevó en un 56%.
No obstante, los productos no alimentarios sólo elevaron sus precios en un 1,4%, tres décimas por encima de lo registrado en octubre.
Noviembre es el noveno mes consecutivo en el que el IPC se ha elevado por encima del 3%, el límite establecido por el gobierno para este año.
"El IPC se mantendrá en un nivel alto en los próximos meses", expresó Tang Min, el economista jefe de la delegación en China del Banco Asiático de Desarrollo, quien no confía en una caída del precio del cerdo antes de que concluya el ciclo de cría.
China ha entregado ayudas a los productores de porcino y ha asegurado la calidad de las hembras para incentivar a los ganaderos a incrementar la producción. El país asiático presenció una reducción en el suministro de productos porcinos ligada al sacrificio de ejemplares por la aparición de un brote de la enfermedad de la oreja azul.
No obstante, Lu Zhongyuan, director del Instituto de Investigación Macroeconómica vinculado al Consejo de Estado, consideró que el país se enfrenta todavía a una carencia de cerdos con los ganaderos temiendo criar más ejemplares ante la posibilidad de sufrir grandes pérdidas en futuras caídas de precios.
El precio del cerdo volvió a resurgir en noviembre a pesar de las caídas moderadas registradas en septiembre y octubre.
Los datos de noviembre sitúan el crecimiento acumulado del principal indicador de la inflación en un 4,6% para los primeros 11 meses de este año, de acuerdo con el BNE.
El nuevo pronóstico del IPC para este año se sitúa en torno al 4,7%, cifra más alta desde 1997, según Yao.
De acuerdo con Tang, China deberá acelerar sus medidas de control. "El banco central elevará los tipos de interés en una o dos ocasiones en el futuro y actuará muy rápidamente".
El banco central anunció el sábado que a partir del 25 de diciembre, incrementará el porcentaje de depósitos que los bancos comerciales han de mantener en la reserva por décima vez este año, en el que ha elevado los tipos de interés en cinco ocasiones.
Integrado en los esfuerzos para controlar la inflación, China anunció en septiembre que congelará los precios de los principales productos de consumo sujetos al control gubernamental.
Sin embargo, las autoridades se vieron obligadas a elevar el precio de la gasolina, el diésel y el keroseno en torno a un 10% el 1 de noviembre para evitar una caída del suministro.
No obstante, el buró consideró que la subida del petróleo sólo ha sumado 0,05 puntos porcentuales al IPC mensual.
Para controlar la subida de precios, China ha anunciado asimismo que impulsará la producción de los principales productos agrícolas y de consumo, adoptará medidas drásticas contra la manipulación de precios y concederá ayudas a las familias con menos ingresos.
El IPC de noviembre ha superado incluso a las predicciones mayoritarias del mercado. Algunos analistas han comenzado a plantear que la economía China, que ha logrado mantener un crecimiento superior al 10% durante la última década, podría tener que preocuparse seriamente por su inflación.
En los últimos años, el gobierno chino ha logrado mantener la inflación en términos aceptables, con un 1,2% en 2003, 3,9% en 2004, 1,8% en 2005 y 1,5% en 2006. Sin embargo, la situación parece haber cambiado considerablemente en este año.
Los economistas coinciden en señalar que China se enfrenta a un gran desafío, y tendrá que revisar sus objetivos para el 2008. Sin embargo, deberían de situarse por debajo de la inflación registrada en 2007.