Beber té en cantidad excesiva o demasiado cargado puede afectar también a la absorción de elementos importantes como el calcio, el hierro o el zinc. Además, no se debe tomar té con leche u otros productos lácteos, ya que la cafeína y el tanino (un tipo de compuesto orgánico), ambos contenidos en el té, podrían reducir las propiedades nutricionales de los lácteos.