1. El té verde, la mejor opción cuando se trabaja en una oficina
Aquéllos que trabajan en un ambiente regado por aire acondicionado pueden sufrir problemas de piel, como sequedad o la aparición de arrugas. Por ello, la humedad de sus cuerpos necesita suplementos, principalmente polifenoles que se encuentran en el té verde, llamados también catequinas.
2. El té negro, mejor en invierno
La medicina tradicional china cree que cada persona debe tomar té dependiendo de sus características físicas y su situación. El té negro puede calentar el estómago y refrescar la mente, además de ayudar a la digestión. Así pues, beber té negro caliente durante el invierno es la es la opción más acertada.
3. No bebas té espeso
Un té demasiado fuerte puede volvernos demasiado sensible y aumentar la excitación en demasía, lo cual puede tener consecuencias a nivel cardiovascular y en el sistema nervioso. En personas que padecen enfermedades cardiovasculares, la ingesta de un té excesivamente cargado puede inducir a problemas cardiacos y de presión arterial.
4. No bebas demasiado té mientras comes