China enviará un equipo de expertos para localizar y documentar las piezas históricas y arqueológicas tomadas del Yuanmingyuan, antiguo Palacio de Verano de Beijing, y que se encuentran ahora en museos extranjeros, indicó un funcionario el pasado domingo.
El equipo de expertos visitará museos, bibliotecas y colecciones privadas durante el próximo año en el Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Japón y otros países en búsqueda de fotos, documentos y archivos sobre los preciados objetos sustraidos del antiguo Palacio de Verano, según anuncia Chen Mingjie, director del parque en el que se encuentran las ruinas de dicho Palacio.
“Esperamos crear una completa base de datos sobre las reliquias perdidas del Palacio de Verano, con el fin de hacernos una imagen más clara de lo que fue la historia de los Jardines Imperiales, conocidos por entonces como ‘el jardín de los jardines’, antes de que fueran saqueados e incendiados por las tropas invasoras franco-británicas en 1860”, explica Chen.
“No sabemos cuántas piezas exactamente fueron sustraídas, ya que el catálogo del inventario que se guardaba en el Yuanmingyuan fue destruido durante la catástrofe. Pero, basándonos en cálculos generales, existe un total de 1 millón y medio de piezas históricas repartidas en más de 2 mil museos en 47 países”.
Chen indica que algunas de esas piezas se exponen hoy día en el Museo Británico o en el Museo de Arte de Fontainebleau, en Francia.
El equipo de expertos se ha puesto en contacto con varios museos y bibliotecas sin que, por el momento, ninguna de ellas haya rechazado tal iniciativa.
“Hemos dejado claro que se trata de una labor de documentación más que una acción dirigida a reclamar la devolución de esas reliquias”, afirma el director del conjunto; “aun así, esperamos encontrarnos con nuevas piezas y que algunas de ellas puedan ser devueltas a nuestro país”.
Una cámara de la Televisión Central China (CCTV) seguirá de cerca y dejará constancia gráfica de los esfuerzos del equipo para que los espectadores del país puedan estar al corriente de los progresos, aunque cabe la posibilidad de que no se permita tomar vídeos o fotografías. “Intentaremos captar todo lo posible”, afirma Chen.
Al igual que otras antiguas civilizaciones, China asistió a la sustracción y posterio salida al extranjero de muchísimas piezas de gran valor cultural e histórico mientras el país estaba asolado por las guerras y la ocupación.
De acuerdo con la Asociación China de Reliquias Culturales, más de 10 millones de valiosas piezas del patrimonio cultural chino fueron sacadas del país entre 1840 y 1949, muchas de las cuales se encuentran ahora guardadas en los principales museos de Europa y Estados Unidos.
Durante la pasada década, China ha estado intentado exhaustivamente que sus reliquias históricas regresen al país, a través de compras en subastas internacionales, donaciones por parte de coleccionistas privados o chinos residentes en el extranjero, así como por medios diplomáticos, en base a las convenciones internacionales.
El pasado mes de febrero, dos bocas de fuente con forma de loto procedentes del antiguo Palacio de Verano Yuanmingyuan fueron vendidas en la casa de subastas Christie’s por 14 millones de euros (17,9 millones de dólares), ante las protestas de China y la comunidad internacional.