
En la opera de Pekín, el movimiento de los dedos expresa diferentes emociones y personajes. Para las actrices, este arte es conocido como de los “dedos de orquídea”, porque la forma de disponerlos hace que se asemejen a esta flor.
Mei Lanfang, uno de los artistas de opera pekinesa más famosos, desarrolló y creó muchas y hermosas posiciones para los dedos, así como un colorido maquillaje, hasta el punto de que los aficionados a la ópera internacional suelen decir que sus manos tienen una cierta “belleza intoxicadora”.
Los artistas de la ópera de Pekín acompañan sus representaciones de expresivos movimientos de manos, como el de acariciarse la barba, ajustarse el sombrero o tirar de una manga mientras se levanta un pie. Y todos estos movimientos expresan un abanico de emociones particulares.

Otros gestos, como un cuerpo que tiembla o un rápido movimiento de mangas, por ejemplo, sirven para expresar que el personaje está furioso o disgustado, respectivamente. Si un actor mueve la mano por encima de su cabeza agitando las mangas hacia atrás, quiere decir que está bien atónito o sorprendido, mientras que una actriz consigue demostrar su vergüenza cubriéndose la cara con una de sus mangas.
Algunos de los movimientos no son tan fáciles de interpretar. Por ejemplo, si un actor se agarra rápidamente las mangas y pone sus manos enseguida en su espalda de determinada manera, significa que el actor se está preparando para algo importante.
A veces, un movimiento puede alargarse muchísimo. Por ejemplo, si un actor está concibiendo un plan, sus dedos y manos se agitan nerviosos en su costado, y cuando el plan ya está formulado, golpea el puño contra la palma abierta de la mano en una sonora palmada. Por otra parte, para expresar preocupación, el actor se restregará las manos durante varios minutos.