Zahi Hawass, director del Máximo Consejo de Antigüedades de Egipto, dijo el 5 de este mes que cerca de la antigua capital, Memphis, se había descubierto una pirámide datada de más de 4.000 años, y que con este hallazgo se llenaría una laguna de la historia de tales monumentos. De confirmarse su declaración, la cantidad de pirámides encontradas en Egipto se elevará a 111.
Redescubrimiento
Esta pirámide está situada en Saqqarah, no lejos de Memphis, o sea, en el lugar de la célebre Pirámide Escalonada, dijo Hawass, quien creía que pertenece al faraón Menkaure, de la quinta dinastía.
Menkaure estuvo en el trono desde 2396 a 2388 antes de nuestra era.
En realidad, ya en 1842, el arqueólogo alemán Karl Richard Lepsius anunció haber descubierto la pirámide de Menkaure y le puso el número 29. Debido a que la parte superior estaba totalmente erosionada, la describió como “pirámide sin cabeza”.
Con el correr del tiempo, sin embargo, la arena y piedras movedizas sepultaron esta pirámide. De ahí en adelante, nadie sabía del paradero de Menkaure.
Hawass definió el hallazgo “redescubrimiento” y expresó: “Hemos llenado un vacío en los anales de las pirámides”.
En caso de si se confirma el redescubrimiento, será la pirámide número 111 hallada en territorio egipcio. Con anterioridad, en mayo de 2002, el Gobierno egipcio anunció el descubrimiento de la pirámide número 110.
Marca de época
De la pirámide de Menkaure, enterrada a ocho metros bajo la arena amarilla, queda tan sólo la base. Hoy día, la gente difícilmente podría imaginar su aspecto espectacular a juzgar únicamente por los vestigios remanentes.
Al excavar hasta cinco metros de profundidad debajo de la base, los arqueólogos se encontraron con la entrada y la cámara sepulcral de la pirámide.
“La estructura típica de esta pirámide” indica su pertenencia a la quinta dinastía, dijo Hawass, quien agrega que la tapa del ataúd, hecha de granito, también es un objeto señal de esa época.
Lamentablemente, no se ha hallado la insignia del ocupante de la pirámide, por lo que todavía es imposible deducir que Menkaure yace dentro del féretro.
Empero, Hawass estima que a medida del progreso del trabajo arqueológico se contará con más evidencias en apoyo de su deducción, y que probablemente se descubrirán pirámides menores anexas a esta principal.
Pasillo del “buey sagrado”
Además, Hawass reveló que cerca de la pirámide de Menkaure se descubrió un pasillo de entierro del “buey sagrado”, construido durante la dinastía Ptolemy.
Uno de los extremos del pasillo es el lugar donde se preparaban momias, y el otro está comunicado con la cámara subterránea donde está enterrado el “buey sagrado”. Así, Hawass dedujo que por aquí debió de pasar el gran sacerdote acompañando a este animal sacrificado.
Los egipcios antiguos consideraban al “buey sagrado” encarnación del dios guardián Memphis. Luego de elegidos por los sacerdotes, los bovinos machos, de pelaje muy negro y con una mancha blanca entre los cuernos, eran bien cebados hasta morir. Y después, se los convertía en momias y se les daba entierro en la cámara subterránea.
El hallazgo del pasillo “ha enriquecido grandemente nuestra comprensión de los rituales antiguos”, comentó Hawass.
Aunque la investigación arqueológica del Egipto antiguo lleva ya más de 200 años, agregó, se ha descubierto apenas una tercera parte de las reliquias en el área de Saqqarah. “Saqqarah es una tierra virgen de Egipto. Nunca se sabrá cuántos enigmas hay bajo la arena en este país”.